Desde que China dejo ver que su propuesta por el Yuan Digital venía con mucha seriedad, los expertos, economistas y reguladores de todo el mundo empezaron a entender que las CBDC serán muy pronto una realidad dentro de la economía mundial.

Central Bank Digital Currency, traducido al español como Moneda Digital de Banco Central y conocidas por el acrónimo CBDC. El término se está haciendo cada vez más popular en informes de investigación, discursos de expertos y congresos internacionales.

Basta ver nada más la agenda que se manejó en el último Foro Económico Mundial que tuvo lugar en Davos y detallar que la Blockchain y la posibilidad de emitir monedas digitales estatales fue uno de los focos principales.

Yuan Digital, el arma secreta china

La simple presentación de Libra, como la máxima propuesta del sector empresarial para la emisión de dinero privado, logró despertar un monstruo que ni Bitcoin ni ninguna otra criptomoneda había logrado. Cuando el gobierno chino observó que la propuesta del gigante de las redes sociales podía convertirse en una realidad, pisó el acelerador para impulsar su Yuan Digital.

A finales de octubre, en medio de las complicadas declaraciones de Mark Zuckerberg ante el Senado estadounidense para dar aclaratorias sobre Libra, el presidente chino, Xi Jinping, instó a una adopción de la tecnología Blockchain y pidió que se doblaran los esfuerzos para lograr poner a China en la cima de estos avances tecnológicos. A pesar de que no nombró directamente al Yuan Digital, la idea se impregnó en el ambiente.

Además, la propuesta no llegó de forma imprevista al mercado. El propio Zuckerberg explicó en su comparecencia ante los senadores americanos que China ya estaba trabajando en una moneda digital y que Libra podía ser la mejor arma que tenían desde Estados Unidos para combatir contra la idea. Lamentablemente (para los americanos) Mark no fue muy escuchado que digamos. [Business Insider]

Para nadie es un secreto que la guerra comercial entre Estados Unidos y China se ha extendido a bastantes campos. A pesar de que la guerra ha entrado en una etapa de enfriamiento, ambas potencias están muy claras en que solo una podrá ocupar el primer lugar como la mayor economía del mundo.

Más allá de los impuestos, los salarios, las empresas y políticas financieras, uno de los campos en donde están compitiendo estos gigantes es con el desarrollo de sus monedas.

Estados Unidos ya ha hecho los deberes. El dólar estadounidense está consagrado gracias a los acuerdos de Bretton Woods y a los “petro dólares” que mantiene con los países miembros de la OPEP. Sin embargo, ahora es el turno de China de demostrar cómo se desarrolla su juego.

El comercio chino con el resto del mundo ha aumentado exponencialmente en los últimos años, lo que ha implicado que su influencia en los mercados ha venido creciendo, sin embargo, todavía no logran imponer su moneda con la misma fuerza que el dólar.

Uno de los mayores hándicaps que se ha visto ha sido la dificultad de movilizar los yuanes con la misma facilidad que los dólares, aunque eso podría cambiar precisamente con el yuan digital. Una moneda digital podría ser movilizada por medio de aplicaciones y poder así cruzar fronteras sin ningún tipo de impedimentos.

Aunque, no hay que malinterpretar cuando se dice “sin ningún tipo de impedimentos”. Si bien es cierto que el Yuan digital tendrá una estructura similar a una criptomoneda, no será como una.

Las autoridades ya han aclarado que la moneda será totalmente centralizada y controlada por el Estado por medio de un sistema hibrido donde participará el Banco Popular de China en un primer nivel y los bancos privados en el segundo.

Además, su precio permanecerá “estable” y no será un activo “especulativo” como Bitcoin ni tampoco contará con una cesta de activos que le respalden como Libra. La perspectiva del gobierno chino contra las criptomonedas no se ha relajado y su propuesta digital no parece lograr muchos cambios al respecto.

Más allá de las declaraciones de las autoridades chinas al respecto, el desarrollo del Yuan Digital se ha mantenido con mucho hermetismo. Lo que si sabemos, como informó BeInCrypto, es que su desarrollo está un poco paralizado debido a las medidas que se han venido tomando en China para frenar el desarrollo del Coronavirus.

Europa y su necesidad de no quedarse atrás

A pesar de que la lucha se ha centrado entre Estados Unidos y China, Europa tampoco ha querido quedarse atrás en la innovación.

La nueva presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, es una defensora de la idea de desarrollar un euro digital. Lagarde, quien hasta hace poco estaba al frente del Fondo Monetario Internacional, es consciente de la competencia que representan las criptomonedas frente al sistema tradicional y por ello considera que las políticas económicas de los estados deben actualizarse para poder hacer frente a la “amenaza”.

Más recientemente, en una entrevista que otorgó en el mes de enero, Lagarde reconoció que la zona económica europea necesitaba dar respuesta a la necesidad de pagos rápidos y con comisiones bajas. En medio de esa necesidad, la máxima autoridad del sector financiero europeo expresó que el banco central estaba estudiando la viabilidad para la construcción de una moneda digital europea y como esta impactaría en la economía de la región. También mencionó que se tiene a un equipo de expertos trabajando directamente con representantes de los distintos bancos centrales europeos para evaluar sus posiciones ante la emisión del euro digital en el futuro.

Fuera de la zona euro, pero aún de la Unión Europea podemos ver también la e-krona, el experimento de Suecia para digitalizar su economía. Esta es la primera moneda digital estatal que se puede ver en suelo europeo y no es de sorprender que surja en territorio sueco al ser este un país que ha venido apostando por el mundo digital cada vez más.

Según la información revelada por el propio Riksbank, la moneda está todavía en etapa de pruebas, aunque se están haciendo test en pequeños grupos económicos del país para ver cómo responde el sistema ante el uso real de la moneda. Al menos desde las evaluaciones que están realizando, la Blockchain desarrollada por R3 Corda es la elegida para correr la e-krona sueca. Todavía falta por ver cómo se desenvuelve en el uso cotidiano para conocer si finalmente tendremos una moneda sueca corriendo en la Blockchain.

Rusia, el gigante dormido

Mientras que los focos se centran en el conflicto chino-americano, Rusia parece estar un poco desencajada de toda esta historia

, pero, recuerden “los rusos también juegan” y aquí no hay excepción. A pesar de que no lo parezca, Vladimir Putin conoce bastante bien cómo funciona el mercado de las criptomonedas e inclusive, ha llegado a tener asesorías directas de Vitalik Buterin, creador y desarrollador de Ethereum.

Desde mediados del año pasado, las autoridades del Banco de Rusia comentaron que la institución estaba estudiando la posibilidad de emitir una Moneda Digital de Banco Central, aunque, reconocieron que no era algo que pensaban hacerlo en el corto plazo sino que más bien era un plan para un futuro.

En diciembre pasado, se pudo conocer que las propias autoridades del banco estaban trabajando con una serie de stablecoins vinculadas con monedas fiat para así poder conocer como era su funcionamiento y evaluar la capacidad que pudieran tener dentro de una economía como la rusa. Aunque, las pruebas se enfocaron en evaluar cómo funcionaban monedas estables emitidas por empresas y personas del sector privado y no por instituciones bancarias.

Lo más resaltantes de estas pruebas que se realizaron en el mes de diciembre, es que las autoridades rusas aprovecharon para comentar que seguían estudiando la posibilidad de la emisión de una CBDC y que se encontraban evaluando las experiencias y acciones que estaban siendo tomadas en otras jurisdicciones respecto a estas monedas.

Más allá de las propuestas de CBDC nacionales, Rusia ha demostrado tener más interés en el desarrollo de una CBDC multinacional. Desde el BRICS, el grupo multinacional representado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, Putin y su equipo han venido planteando la idea de tener una moneda única que sirva para el comercio entre los países miembros. La idea se ha planteado para eliminar la influencia que pueda tener el dólar dentro de las operaciones que realizan entre ellos.

A pesar de ser una propuesta un tanto vieja, la idea ha vuelto a ganar popularidad gracias a los conceptos de las CBDC. El equipo económico ruso ha planteado la posibilidad de retomar la idea para ahora hacerlo como una moneda digital. Sin embargo, los planes revelados no fueron del todo claros puesto que por un lado parece que se habla de un sistema de pagos internacional y por otros se menciona una moneda para liquidar las operaciones (la descripción se asemeja a lo que es el token XRP de Ripple).

Estados Unidos y el empoderamiento del dólar

La política económica de Donald Trump se ha caracterizado por ser proteccionista y por supuesto, no podíamos esperar otra conducta para con el dólar. Todo lo que pueda ser una competencia para la moneda americana, es visto como una amenaza y esto engloba a las criptomonedas. Recordemos que el año pasado Trump llegó a apuntar contra las criptomonedas desde su cuenta persona de Twitter, atacando tanto a Bitcoin como a Libra.

Sin embargo, más allá de esta posición de Donald, la administración si ha venido evaluando la posibilidad de emitir dólares digitales. Aunque, es pertinente hacer la aclaratoria puesto que las propias autoridades han insistido que es así, solo se está evaluando la posibilidad, más no se está trabajando en la construcción de la misma.

En noviembre del año pasado, Jerome Powell, presidente de la junta de la Reserva Federal, mencionó que uno de los aspectos que más han estudiado son los aspectos legales, financieros y técnicos que pudiera traer la emisión misma. Powell también mencionó que el propio registro que conllevaría el tener un dólar digital, podría generar una violación contra la privacidad de los datos de las personas y la consecuente gravedad que pudiera esto tener.

Es importante destacar que estas declaraciones de la Reserva Federal surgieron debido a que Congresistas le pidieron a Powell que informara sobre los avances que se estaban llevando dentro del área. Luego de las respuestas de la máxima autoridad bancaria de los Estados Unidos, Bill Foster, representante por Illinois y uno de los congresistas que presentó la solicitud, expresó que su preocupación se centraba en que no quería que la supremacía del dólar se viera afectada por el desarrollo tecnológico que pudieran tener otros países.

¿Cómo podrían afectar estas propuestas a los ciudadanos comunes?

Sucede muy a menudo que los ciudadanos comunes no se suelen preocupar cuando se hablan de este tipo de políticas macroeconómicas, las sienten lejanas o inentendibles. Sin embargo, las CBDC si podrían generar un efecto directo para las personas.

Retomando lo mencionado por Jerome Powell, uno de los principales elementos a considerar en este tipo de activos es la privacidad de los usuarios. Al correrse en una Blockchain transparente en donde seguramente se cumplirán estrictos procesos de KYC, los datos financieros de las personas estarán literalmente al desnudo.

Es probable que se piense que no hay que temer a la transparencia si no tenemos nada que ocultar, aunque, la privacidad de nuestros datos es mucho más importante de lo que creemos.

En un sistema financiero tan transparente y controlado, se pudieran ver abusos por parte de aseguradoras, bancos y empresas crediticias hacia sus clientes. Esto sin contar con los atropellos que pudiera generar una moneda digital estatal en un régimen autoritario en donde los sistemas de justicia son de todo menos justos para sus ciudadanos. La privacidad es importante y cuando hablamos de nuestras finanzas personales, resulta mucho más.