Mientras que el mundo se deslumbra por la fuerza de China para impulsar su moneda digital o por el sostenimiento y crecimiento de las empresas americanas como Coinbase o Gemini, los europeos se preguntan si todavía tienen alguna posibilidad para entrar en la carrera de la innovación digital.

La reciente mención del “dólar digital” en el proyecto de ley para la ayuda financiera a los ciudadanos americanos, así como los continuos avances del Yuan Digital han dejado claro que blockchain será la nueva “carrera espacial” del siglo XXI. Ahora Estados Unidos no compite con Rusia ni tampoco buscan ver quien llega primero a la luna, en esta oportunidad el cetro es la digitalización de la economía.

Sin embargo, en la medida que esta voraz y apasionante carrera se lleva acabo, el viejo continente europeo permanece expectante. A pesar del importante peso económico que Berlín, París, Milán o Madrid puedan tener en el mundo, esta tecnología no ha logrado calar en estas latitudes con la misma fuerza

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¿Es posible ver un Euro digital?

Las CBDC (Central Bank Digital Currency) se han planteado como un objetivo primordial para las principales potencias económicas del mundo. China ha sido quien ha pisado el acelerador para concretar su yuan digital lo más pronto posible, mientras que países como Suecia han empezado ya con pruebas con el e-krona, una versión digital de su moneda.

El caso de Europa es un tanto diferente. A pesar de que Christine Lagarde, la presidenta del Banco Central Europeo, ha declarado en distintas oportunidades que la construcción de Euro Digital es primordial para la Unión Europea, los planes no han ido más allá de menciones. Las economías más grandes del continente no han expresado un apoyo considerable para la idea y no parecen muy interesados en ejecutarlo.

Los únicos que parecen estar en sintonía con Lagarde son sus compatriotas franceses, quienes recientemente anunciaron que habían realizado pruebas exitosas en el manejo de una moneda digital dentro de su banco central. Pero, más allá de los campos parisinos, la idea no parece calar con mucha fuerza.

¿Y cómo van las criptomonedas?

A pesar de ser con las sedes principales de importantes exchanges P2P como Paxful (Estonia) o LocalBitcoins (Finlandia), el mercado europeo P2P no es el más relevante del mundo. Según los propios datos que nos pueden aportar portales como LocalBitcoins, las operaciones en euros se ubican en un promedio entre 1.500.000 y 3.000.000 semanales

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y en Paxful los números rondan entre 1.000.000 y 1.500.000 de euros, números algo insignificantes si consideramos que la cantidad de economías que se mueven con la moneda única europea.

Además de los visiblemente pobres volúmenes de operaciones, los exchanges y empresas que ofrecen servicios de criptomonedas también se presentan con duras regulaciones para trabajar dentro de la Unión. La AMLD5 y su control para con las operaciones financieras ha hecho que empresas como Bottle Pay cerrara sus puertas o que otras como Deribit decidieran salir a otras jurisdicciones.

Para ahondar un poco más sobre la realidad europea y su posición frente al resto del mundo, conversamos con Pablo López, fundador de Creativeblock, una empresa española que trabaja en soluciones Blockchain. En primer lugar, su impresión respecto a la posición de Europa en medio de esta carrera es que, en efecto, se tiene un “retraso considerable”.

Según lo que ha podido detallar López, dentro de la economía europea:

“la estrategia de Industria 4.0 y el internet de las cosas, favoreció una reindustrialización que debería haber venido acompañada de un proceso de transformación digital que, a día de hoy, es insuficiente”

El español mencionó el proyecto de IOTA como la “gran apuesta” por parte del continente, pero él considera que “parece que no ha consolidado”.

Respecto a la comparación con los avances de China y Estados Unidos, López planteó que ambas naciones “supieron ver antes el internet del valor y así lo han desplegado”, mencionando que plataformas “como Ethereum a través de Consensys, Corda de R3, Vechain, Hyperledger, el propio Bitcoin” se encuentran en este momento ofreciendo soluciones a clientes e inclusive, a clientes europeos.

Para concluir con la idea, López mencionó que la carrera por las plataformas “ya finalizó” y que lo que queda ahora es trabajar “en el front y desplegar soluciones escalables”.  Así mismo, como parte de su visión a futuro para el desarrollo del continente, el español mencionó que espera ver un 2021 en donde sea una realidad el despliegue de la Identidad Digital Europea y un avance en una CBDC propia del euro.