BeInCrypto España ha tenido el placer de contar con Alex Puig, un auténtico veterano de la industria blockchain en España como en el terreno internacional. Enamorado de la tecnología y cómo puede afectar y mejorar la sociedad. Fundador del ecosistema del blockchain semi-público Alastria, y actual CTO de Caelum Labs, una empresa de consultoría y desarrollo de la industria blockchain en Barcelona. Aprovechamos la ocasión para indagar profundamente en la importancia de que los ciudadanos controlen su identidad digital y un análisis de que estado se encuentra la industria blockchain en España como en América Latina.

Blockchain es una tecnología transgresora ideada para Bitcoin. La tecnología es muy flexible, ¿que potencial le ves? ¿Hay algún límite o se ha convertido en un buzzword?

Alex Puig: Blockchain ha permitido cambiar de marco mental en cuanto a nuestra percepción del mundo digital. Cómo funciona internet y cómo debería funcionar. Hemos pasado del modelo actual centralizado, censurable y controlado por pocos, a imaginar un internet descentralizado y cooperativo.

Blockchain es la tecnología que ha demostrado que dicha descentralización es posible y que podemos empezar a plantear modelos de gobernanza más justos y evolutivos, que afectan a todos como sociedad.

¿Cuánto tiempo crees que va a tardar blockchain en realmente ser entendido por la sociedad y usado por la gente corriente en su vida diaria?

Alex Puig: El internet descentralizado irá colándose en nuestras vidas paso a paso. Pero, al igual que muchas otras tecnologías, no tendrá reconocimiento entre el gran público. A día de hoy todo el mundo utiliza TCP/IP aunque sea un gran desconocido para todos. Creo que Blockchain estará detrás de mucho nuevos servicios en Internet, sin que la mayoría de la gente lo sepa (o le importe lo más mínimo).

En el nivel gubernamental ¿Crees que algún día blockchain se utilizará en algún gobierno? El nuevo gobierno de España de coalición de PSOE-Podemos, al menos ha mencionado blockchain en su programa.

Alex Puig: A nivel gubernamental necesitamos que se apueste por propuestas que defiendan los derechos digitales del ciudadano, sobretodo el derecho a la privacidad, y que fomenten aquellas iniciativas que permitan la participación ciudadana.

Se trata de querer digitalizar la administración pública basándose en código Open Source y rompiendo algunos de los monopolios de Software existentes a día de hoy.

Quizás no es tan importante que sea con Blockchain específicamente, pero lo que es necesaria es una apuesta decidida por el uso de la tecnología para eficientar y modernizar la administración pública. Y esa debería ser una prioridad del gobierno en funciones, sea cual sea su color.

Desgraciadamente España, como América Latina, ha sufrido altos niveles de corrupción, ¿Podrías poner ejemplos prácticos como blockchain podría evitar la corrupción?

Alex Puig: Acabar con la corrupción es una decisión valiente que todavía no se ha tomado, ya que forma parte de la sociedad y está muy arraigado en ella.

Un buen primer paso sería abrir la información disponible de la administración (Open data) y crear pruebas de su veracidad en Blockchain, haciendo que los procesos y decisiones públicas sean trazables. Dichas pruebas podrían verificar que un contrato se concedió en una fecha determinada por un precio concreto. Igualmente, la solución es la transparencia y el uso de certificados digitales.

Por ejemplo: Blockchain añade trazabilidad a los procesos de licitación pública, lo que permite más transparencia en el uso de caudales públicos. Y esa es exactamente la clave, permitir de forma abierta, auditar la trazabilidad del gasto público, qué se gasta y con quién (Identidad Digital). A más transparencia en la administración pública, mas difícil será malversar fondos.

En el terreno público España ha dado pasos en proyectos que utilizan blockchain como Correos o la asociación de derechos de autor de España. España tiene su sitio en el mapa de blockchain, ¿En tu opinión, España está atrasado o está a la vanguardia en lo que respecta blockchain en el terreno público?

Alex Puig: Mi sensación es que España ha abrazado esta tecnología, sí, pero con poca ambición. La impulsa pero no la desarrolla. Significa que le ve potencial y no se quiere quedar fuera pero no la desarrolla en términos de software: la implementa de forma superficial y depende del desarrollo que realicen otros. Además, todavía hay pocas startups trabajando activamente en casos de uso relacionados con la descentralización que estén en producción y que supongan un verdadero cambio más allá de pruebas de concepto a diferencia de lo que sucede en otros países de nuestro entorno.

Cuando hablamos de descentralización, todo el mundo se queda en blockchain. A mi, personalmente, me gustaría ver más proyectos relacionados con mensajería P2P, mejor criptografía, almacenamiento descentralizado, procesos descentralizados… De momento veo aplicaciones que replican modelos de negocio ya conocidos con una tecnología nueva: más eficiencia pero poca innovación. Necesitamos que la tecnología haga avanzar la sociedad y mejorar las capacidades tecnológicas en nuestras empresas y universidades.

Uno de los polos de innovación entorno de la descentralización es Berlín. ¡Parece que todo esté pasando allí! Tanto el impulso institucional como el empuje de las startups para crear nuevas soluciones que contribuyan a un internet mejor y más justo.

En el terreno corporativo has dado pasos muy grandes para la industria, en especial en España, gracias a la creación de Alastria. Ahora estás intentando lanzarte a nivel europeo con un proyecto similar. Desde tu punto de vista, ¿Cómo ves el nivel de adopción, entendimiento y habilidad técnica de las empresas hacia blockchain y tecnologías derivadas? ¿Cómo ves España y América Latina en ese sentido?

Alex Puig: A nivel corporativo hay interés por la tecnología porque puede optimizar, reducir costes y añadir transparencia y obviamente una empresa quiere todo esto. Pero esta tecnología va más allá y supone un cambio de paradigma, cambiar los esquemas mentales de cómo hemos conocido Internet, las relaciones y los negocios hasta ahora y esto cuesta mucho más.

Tenemos talento y capacidades, tanto en España como en América Latina. Hemos conseguido que la gente tenga curiosidad por esta tecnología y se forme. Aun así falta mucho más talento que se decida por Blockchain como especialidad o que lo incorpore en el día a día del proyecto en que está trabajando. Estamos experimentado un “boom” de tecnologías disruptivas que son complementarias y convergentes en un mismo punto: un Internet nuevo y mejor (o eso es por lo que tenemos que trabajar). Hace falta incorporar todas estas tecnologías de forma holística en programas formativos y curriculares, no quedarnos en el máster o el taller.

Publicidad
Continúe leyendo a continuación

Es imprescindible que la apuesta por las tecnologías más disruptivas no se quede solo en pruebas de concepto o en meras notas de prensa. No solo sucede en Blockchain: un buen ejemplo es la inteligencia artificial aplicada a temas de algoritmia y toma de decisiones que, aun siendo un terreno más maduro, todavía cuesta ver implementaciones reales y con la financiación necesaria.

En el terreno del individuo, actualmente estas inmerso con Caelum Labs, el proyecto que trabaja sobre la identidad digital soberana. Primeramente, ¿qué es exactamente la identidad digital soberana?

Alex Puig: La Identidad Digital Soberana consiste en tener control sobre tu propia identidad digital. En lugar de tener cientos de identidades, entre las que nos dan los gobiernos y las empresas privadas (Facebook, Google, Instagram…) y no tener control sobre ellas.

Lo que propone este tipo de identidad es que las personas, empresas, objetos… tengan una sola identidad online y la capacidad de mantenerla privada e interaccionar con otras identidades.

Fundamos Caelum Labs para poder llevar a cabo proyectos que saquen partido de las oportunidades que presenta Blockchain y la Identidad Digital Soberana, a la vez que ayudamos a empresas e instituciones a ser más eficientes, innovadores y apostar por nuevas ideas de negocio.

¿Por qué creéis que la identidad digital soberana será una necesidad? ¿Porque tendría alguien que tener una identidad digital soberana?

Alex Puig: Como ciudadanos hemos perdido el control de nuestros datos en Internet. Si te preguntara dónde están tus datos personales a nivel digital estoy convencido que no sabrías decirme en cuantas plataformas estás dado de alta, quién tiene acceso a tus passwords, si diste tu tarjeta de crédito… En casa tenemos la típica carpeta con los papeles “centralizados” por nosotros, que somos los propietarios, y en digital todo está disperso, fragmentado, desactualizado… Pero hay una manera de recuperar el control de nuestros datos y gestionar nuestra privacidad: dotar a Internet de una nueva capa de identidad.

Cada vez somos más los que nos interesamos por lo que sucede con nuestros datos. La Unión Europea ha decidido regular, creando el RGPD o California con la CCPA. La realidad es que nuestros datos alimentan a algoritmos de ML, AI… y nos perfilan para cosas positivas: ofrecer productos mejores, crear patrones para entender nuevas enfermedades… pero también para manipular nuestras decisiones. Recomiendo ver el documental The Great Hack es para entender mejor lo que está pasando y hacia dónde vamos.

La identidad digital soberana nos permitiría navegar de forma segura por internet, evitar el robo de identidades y eficientar nuestras relaciones con otros siempre de forma segura y con consentimiento.

Ésta se basa en credenciales, lo que por ejemplo nos permitiría demostrar que somos mayores de edad sin tener que enseñar nuestro DNI con toda nuestra información privada.

¿En la práctica qué soluciones ofrecéis para que esto se haga realidad?

Alex Puig: Estamos trabajando en un protocolo de código abierto que permita tanto a individuos como empresas crear y controlar su identidad digital online basada en credenciales verificables. Las aplicaciones son múltiples: carpeta ciudadana con trámites seguros, comunidades de usuarios donde la empresa no guarda datos de los mismos, gestión de consentimiento entre usuarios empresas, cesión de datos con consentimiento firmado, comunicación P2P entre empresas y clientes cumpliendo con RGPD…

Por terminar, 2019 fue el año en que las instituciones empezaron a virar hacia blockchain y las criptomonedas. Apareció Libra, China comenzó su cruzada de blockchain si, Bitcoin no, Bancos Centrales con planes serios de crear su propia criptomoneda… ¿2020, que tipo de año nos espera según tu opinión?

Alex Puig: Año interesante con muchos cambios en el horizonte. Personalmente espero que sea el año en el que los ciudadanos entienden la importancia de recuperar el control de sus datos y en el que se abraza la identidad digital soberana como solución y el año en el que la administración pública da un paso gigante en la digitalización de su relación con los habitantes de sus países.

Tecnológicamente será el año en el que la criptografía adquiera la importancia que se merece. Personalmente creo que se avanzará en ese campo a muchos niveles hecho que permitirá una nueva ola de proyectos disruptivos convergentes a otras tecnologías.