El precio del oro y otros activos de valor no son buenos indicadores de la inflación, según un analista del Banco de Inglaterra (BOE, siglas en inglés). Gertjan Vlieghe, anteriormente un experto en bonos del Deutsche Bank AG, dijo a los funcionarios que los elevados precios del oro no ofrecen una capacidad de predicción.

El testimonio se produjo cuando miembros del banco central de Inglaterra fueron llamados como testigos ante el comité selecto de diputados del Tesoro. El grupo está estudiando el impacto de COVID-19 en la economía para determinar futuras medidas de estímulo.

El aumento meteórico de los activos de cobertura

Los precios del oro han subido recientemente a nuevos niveles batiendo nuevos records de todos los tiempos, superando los 2.000 dólares a principios de agosto. Desde entonces, el precio ha retrocedido moderadamente, estableciéndose justo por debajo de los 1.950 dólares por onza.

Sin embargo, dado que el metal precioso comenzó el año a 1.250 dólares, el precio actual revela cuánto miedo hay en el mercado. Los inversores generalmente se mueven en posiciones de cobertura como el oro cuando creen que la inflación podría acabar con el interés y el rendimiento de otras inversiones.

Gráfico XAU/USD por Trading View

Bitcoin, que comenzó el año alrededor de 7.000 dólares, ahora está cotizando cerca de 11.400 dólares después de seguir el liderazgo del oro. Incluso con un importante retroceso durante marzo, Bitcoin ha visto a los inversores acudir en masa a él, buscando protección contra la inflación de las monedas fiduciarias.

Gráfico BTC/USD por Trading View

Sin embargo, como con el oro, Bitcoin ha luchado por mantener sus recientes niveles altos. A medida que los mercados han empezado a salir de la crisis de COVID-19, los inversores parecen dispuestos a volver a posiciones más arriesgadas.

¿Reflector o pronosticador?

La posición de Vlieghe es que estos aumentos y disminuciones de activos no son un predictor de la inflación futura. En cambio, representan un reflejo del sentimiento de los inversores en cuanto al potencial de inflación.

Cuando los cheques de estímulo y la liquidez se inyectaron en el mercado, los inversores vieron esta actividad como una cierta garantía de la inflación futura. Incluso el reciente cambio de política de la Reserva Federal envió a los inversores a salir de posiciones sensibles a la inflación.

Sin embargo, estas acciones simplemente reflejan el miedo en el mercado, en lugar de predecir hacia dónde se dirigirá el mercado en el futuro. Para ese tipo de análisis, el sentimiento del inversor no siempre es una herramienta útil.

El testimonio también reveló que el producto interno bruto (PIB) del Reino Unido probablemente caerá al menos un 9,5% este año. El equipo del BOE cree que la economía británica necesitará varios años para recuperarse a los niveles anteriores a la crisis.