El Banco de Pagos Internacionales (BPI) ha publicado su análisis sobre las monedas digitales del Banco Central (CBDC, siglas en inglés). El documento ofrece información de fondo útil y señala algunas estrategias actuales para las economías más grandes.

El BIS fue fundado en 1930 y representa a los bancos centrales de más de 60 países. Las naciones representan más del 95% del PIB mundial.

Digitalizar la economía

El informe sugiere que la mayoría de los gobiernos que están considerando la posibilidad de aplicar el CDBC son aquellos con economías digitalizadas e innovadoras. Cuanto más avanzado sea el clima económico actual, más fluida será la transición a las formas de pago digitales.

Esto también llevó al descubrimiento de que la gran mayoría de estos gobiernos están considerando modelos híbridos. Se trataría de sistemas de pago similares al efectivo, pero con empresas privadas que se encargarían de la parte de la infraestructura correspondiente al servicio de atención al cliente.

Esta solución refleja la conciencia de que las redes digitales necesarias para que los CBDC sean viables para las economías más grandes serán complejas. Sin la ayuda del sector privado, esas plataformas serían radicalmente difíciles de construir y mantener.

El informe también dejó en claro que la abrumadora mayoría de los bancos están planeando usar la tecnología blockchain. Esto también sugeriría el abandono de las soluciones de infraestructura convencionales para los métodos de pago digitales.

Curiosamente, si la tecnología blockchain prevaleciera, permitiría que la conciencia gubernamental funcionara a un nivel más alto. El dinero en efectivo permite cierto nivel de anonimato, pero los pagos digitales rastreables son completamente transparentes para los administradores de la red.

Largo camino por delante

Si bien se ha hablado mucho en los medios de comunicación sobre esos cambios, la aplicación real puede ser compleja, según el informe. Mucho depende de las motivaciones para su publicación.

Aquellas naciones en las que la emisión tendría un impacto beneficioso inmediato y donde la conciencia técnica actual es alta, pueden desarrollarse más rápidamente. Las naciones que carecen de conocimientos técnicos o que no tienen motivaciones inmediatas importantes probablemente tardarán mucho más tiempo en desarrollarse.

El informe concluye con evaluaciones de China, Suecia y Canadá, todos ellos con diversos enfoques de la moneda digital.