Una de las capacidades más atractivas de blockchain es la trazabilidad verificada que ofrecen con respecto a cualquier dato (o producto) registrado sobre ellas. Asimismo, las criptomonedas que funcionan con la ayuda de estos registros pueden servir como incentivo económico para casi cualquier cosa… incluyendo el cuidado del medio ambiente.

En este 05 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, vamos a conocer cómo las blockchains y criptomonedas pueden ayudarnos a mantener a nuestro planeta más sano, muchas veces a través de una simple app móvil. Tal como indica una investigación del Think Tank ODI:

“El potencial de blockchain para apoyar la sostenibilidad ambiental se reduce a una característica clave: su capacidad de proporcionar un registro verificable de quién intercambia qué con quién y, por lo tanto, quién tiene qué en un momento dado (…) La capacidad de Blockchain de proporcionar un servicio verificable y un registro transparente puede hacerla adecuada para ayudar (a proteger el ambiente)”.

A continuación, conocemos algunas iniciativas con blockchain ya en marcha para cuidar el planeta y sus recursos.

Pando – LO3: La descentralización como arma

Por parte de la compañía LO3 Energy nace Pando, un mercado de energía descentralizado que funciona gracias a la tecnología blockchain. El principal propósito de este tipo de mercados es eliminar a los grandes intermediarios (empresas de electricidad) y aprovechar energías más limpias, como la solar y la eólica, por parte de pequeños productores locales que cuenten paneles solares, aerogeneradores a pequeña escala o plantas de cogeneración y estén dispuestos a vender el excedente de lo producido.

Así, los llamados “prosumers” (productores y consumidores de energía a la vez), podrían vender energía eléctrica mucho más barata y limpia a su comunidad. Esto es posible mediante la instalación de una microred energética conformada por contadores inteligentes que registran el uso de la energía, y una plataforma blockchain en donde se llevan a cabo las transacciones de persona a persona (P2P) y se ejecutan los contratos inteligentes adecuados.

LO3 Energy ya ha logrado aplicar este sistema en Brooklyn (Nueva York, USA), donde los residentes pueden elegir comprar esta energía renovable a los prosumers disponibles.

EnergiToken: Cripto recompensas por tus buenas acciones por la ecología

¿Alguna vez pensaste que podrías ser recompensado por tus buenas acciones? Eso es justo lo que pretende hacer la app EnergiToken y su activo ETK, específicamente por todos los comportamientos y actividades “verdes” que realices, como preferir la bicicleta al transporte con gasolina, apagar las luces cuando no las estés usando o recurrir solo a aparatos de bajo consumo eléctrico.

Esta aplicación viene por parte de la compañía EnergiMine, que utiliza la Inteligencia Artificial (AI) y la blockchain para intercambiar energía eléctrica y crear mercados descentralizados. Se planea que los tokens ETK sirvan a sus usuarios para cargar vehículos eléctricos, pagar facturas de luz, comerciar energía en su mercado descentralizado o, simplemente, cambiarlos a moneda fíat.

No obstante, de momento la app se encuentra en desarrollo. Puede probarse a través de Google Play, si bien, es necesario identificarse con una copia legible de la cédula de ciudadanía o pasaporte. En cuanto al token ETK, este tiene un precio promedio de 0.00018 USD y se comercia en los exchanges IDEX y CoinBene.

SolarCoin: La energía solar y blockchain

Así como EnergiToken premia a los usuarios, SolarCoin pretende premiar a casi todos los productores de energía solar en el mundo, tan solo por llevar a cabo su labor y producir energía eléctrica a través de este medio. Así, por cada MWh (megavatio hora) de electricidad generada por sus instalaciones (bien sean comerciales o residenciales), se puede tener como recompensa un token SLR.

Unirse a su programa de recompensas es gratis, pero es necesario presentar la documentación necesaria para probar que eres dueño de una instalación solar y cuánto produce esta. Una vez verificados estos documentos por la Fundación SolarCoin y aprobado el ingreso, solo es necesario abrirse una cartera digital para empezar a recibir los tokens.

Asimismo, los técnicos instaladores de paneles solares pueden beneficiarse con algunos SLR gratis si refieren a sus clientes el sistema de SolarCoin. Por desgracia, no en todos los países está disponible este programa, debido, principalmente, a obstáculos regulatorios. De Latinoamérica, Cuba, Nicaragua y Venezuela entran en esa lista.

Para los demás, el token SLR está disponible en los exchanges Lykke, Graviex y Livecoin, a un precio aproximado de 0.02 USD.

Green Energy Tracker (GET): El rastreo y verificación del uso de la energía

Este se trata del proyecto basado en blockchain gracias al cual la startup española Megavatio Control ganó la competencia Next47 de la gigante Siemens en 2016. Su área de acción también se centra en el rubro energético, aunque esta vez no es como sistema de recompensa o creación de mercados, sino que esta plataforma es capaz de rastrear y verificar las denominadas Garantías de Origen (GdOs).

Las Garantías de Origen son, básicamente, instrumentos que aseguran que determinada cantidad de energía eléctrica proviene de fuentes renovables. Pueden traducirse en un gráfico que determine cada porcentaje de su origen: si es solar, nuclear, eólica o de otro tipo. Sin embargo, este gráfico puede no ser del todo exacto o por completo falso.

Mediante la utilización del GET, el usuario puede asegurarse de que su energía es realmente verde, consultando códigos anexos a la gráfica. Estos pueden mostrarle el verdadero recorrido de la energía hasta su hogar; por lo que se evita cualquier tipo de “fraude ecológico” al respecto.

Reduce – Poseidon: Recibe cripto créditos por reducir tu huella de carbono

Aunque parezca difícil de creer, todas las actividades y todas las personas producen una huella de carbono. Esta se trata de la totalidad de gases de efecto invernadero (como el dióxido de carbono) que emite, directa o indirectamente, un individuo, empresa, actividad, producto o evento. En mayor o menor medida, lo cierto es que casi todas las actividades humanas contribuyen al calentamiento global… y por ello se crearon los créditos de carbono.

Estos son un mecanismo mediante el cual las compañías aportan cierta cantidad monetaria a algún proyecto ecológico, como la reforestación, por cada tonelada de dióxido de carbono liberada por ellos a la atmósfera. De esa manera, cada empresa debe calcular cuál es exactamente su huella de carbono total (los gases de efecto invernadero emitidos) para poder contribuir con créditos acordes.

La Fundación Poseidón ha creado una herramienta digital que funciona con Inteligencia Artificial (AI) y blockchain y puede calcular la huella de carbono de cualquier producto o servicio para luego emitir los créditos de carbono equivalentes. La han titulado “Reduce”, y cualquier comerciante puede integrarla en sus puntos de venta (POS).

De esa manera, al momento de pagar sus compras, los clientes podrán escoger un proyecto ecológico al cual contribuir con un extra. Ellos mismos podrán descargar la app de Reduce para verificar toda la cadena de suministro del producto y su impacto positivo.

Oxyn y Plasticoin: Premiar al ciudadano por reciclar plástico

No solo el calentamiento global es un problema. ¿Sabías que existe un “continente de plástico” en medio del océano Pacífico Norte? También se le llama “Isla de basura”, porque eso es lo que es: más 710 000 km² de desechos plásticos suspendidos. Hay otras dos muy parecidas en el Atlántico Norte y en el Pacífico Sur.

El hecho de que los humanos produzcamos unos 500 millones de toneladas de plástico al año y los desechemos a la primera oportunidad es un problema ambiental grave. Por eso han surgido criptomonedas como Oxyn y Plasticoin.

Oxyn es una iniciativa neoyorquina en la que se marcan con códigos ciertos productos plásticos antes de su venta. Una vez que el consumidor final desocupa los envases y reúne un mínimo de 10, puede escanear los códigos a través de la app de Oxyn para registrar que planea devolverlos a un punto de recogida, en donde serán limpiados, ordenados y enviados a las fábricas para su reciclaje. A cambio, el usuario gana tokens Oxyn como recompensa.

Pese a que, de momento, solo está disponible en Nueva York (USA), Oxyn espera poder llegar a expandirse al resto del mundo con esta iniciativa.

Un proyecto muy similar se está desarrollando en Uruguay; más específicamente, en la ciudad de Piriápolis, del departamento de Maldonado. Se trata de Plasticoin, que ofrece recompensas en su propio token a los usuarios que lleven residuos plásticos domiciliarios, residuos sólidos retirados de la playa y microplástico retirado de las aguas a los centros de recogida.

Transacciones verdes

Se sabe que Bitcoin puede llegar a ser contaminante, debido al alto uso de energía eléctrica que demanda su minería. Claro que esto depende de cómo se produzca dicha energía, pero el exchange de criptomonedas latinoamericano Buda.com creó un mecanismo para que incluso los usuarios finales de BTC puedan cooperar con el medio ambiente.

Este exchange es carbono neutral desde finales de febrero y ofrece a sus usuarios la posibilidad de compensar la huella de carbono de cada una de sus transacciones. Así, cada vez que se envía una transacción, aparece la pregunta de si deseas “ayudar a mitigar la huella de carbono” de la misma.

Tienes entonces tres opciones: mitigarla en un 100% (lo que cuesta unos 1,6 USD adicionales, dependiendo del país), mitigarla en un 50% (0,8 USD) o “No por ahora”; pues la pequeña donación es completamente voluntaria. Todos los fondos recaudados van directo a la Fundación Pic Parks y sus proyectos de conservación. El sistema funciona como la compra de créditos de carbono.

Un futuro verde para las nuevas generaciones

Quizás las fábricas más contaminantes no se han detenido, pero tampoco lo han hecho las iniciativas para paliar sus efectos en el medio ambiente. Y tampoco el afán por reemplazar, de una vez y por todas, los peligrosos combustibles fósiles. De hecho, lo más probable es que nos aguarde un futuro verde.

De acuerdo a una simulación al respecto que realizó la compañía de hidrocarburos Shell, para el 2050 la energía renovable superará como fuente eléctrica a los combustibles fósiles. En Bitcoin, los mineros ya prefieren lugares muy fríos con fuentes eléctricas renovables; pues resulta más beneficioso para ellos.

Rastrear de dónde viene nuestra energía, conseguir recompensas por reciclaje y participar en la mitigación de nuestra huella de carbono usando la tecnología blockchain puede que se vuelva algo muy común en un futuro no tan lejano.