Durante este 26 de mayo, el BCE publicó una Nota de Prensa donde comentan sus preocupaciones ante los efectos económicos que tendrá la pandemia en los países miembros de la Unión. A pesar del desaceleramiento de la tasa de infecciones, las consecuencias en la economía todavía no se han visto del todo el plano.

Mantener el equilibrio en la zona euro no se puede catalogar como una tarea sencilla. La visible desigualdad entre economías como la alemana o francesa ante la economía de Grecia o Irlanda hace que mantener un balance entre toda la región sea un trabajo sumamente minucioso. Sin embargo, el Banco Central Europeo hace el esfuerzo para lograr que la “paz financiera” reine en la región.

El problema es que con la pandemia las cosas se ponen ahora más complicadas. El propio banco explicó durante este 26 de mayo en su último informe de estabilidad financiera que con la situación actual, se han “desenterrado y aumentado las vulnerabilidades existentes para la estabilidad financiera de la zona euro

”.  Según la máxima autoridad financiera de Europa, algunas de estas vulnerabilidades son los “precios de los activos muy valorados, la fragilidad de los fondos de inversión, la sostenibilidad de la deuda soberana y empresarial y la escasa rentabilidad de los bancos”.

En el comunicado de prensa que compartió el BCE, su vicepresidente Luis de Guindos comentó que “la pandemia ha causado una de las contracciones económicas más agudas de la historia reciente”, agregando que las medidas que se han tomado son las correctas para evitar el colapso financiero dentro de la región. Aunque, según la opinión del alto funcionario, las consecuencias de la pandemia en las “perspectivas de rentabilidad de los bancos y en las finanzas públicas a medio plazo tendrán que ser abordadas para que nuestro sistema financiero pueda seguir apoyando la recuperación económica”.

En medio de la situación, el BCE expresa que defiende su política de compras del sector público y el Programa de Compra de Emergencia Pandémica (PEPP), contando este último con 750 mil millones de euros en su haber. El Banco mencionó que la pandemia llevó a que los mercados experimentaran caídas importantes en los precios de todos los activos, una volatilidad muy agresiva y una falta de liquidez en distintos sectores comerciales y que ante toda esta situación, sus planes han sido los adecuados para estabilizar los mercados.

Preocupaciones a medio plazo

A pesar de reconocer los esfuerzos realizados hasta ahora y mencionar que los paquetes fiscales de los países miembros de la zona euro han sido útiles para “amortiguar” el impacto de la crisis económica en las familias y empresas

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, el Banco Central Europeo menciona algunas recomendaciones para el mediano plazo.

En particular, la institución plantea que estos paquetes deberían estar enfocados en lograr una recuperación económica en los distintos sectores de la economía. Puntualmente, menciona que se debería ayudar a las empresas que cuentan actualmente con problemas de liquidez.

No obstante, más allá de esta recomendación, la máxima referencia europea señala con preocupación que el aumento de la emisión de deuda pública a la que están teniendo que recurrir distintas naciones de la zona euro, podría conllevar a que se haga una “redenominación del riesgo soberano” para estos países, lo que conllevaría, según la institución a una mayor presión sobre los miembros de la zona euro más vulnerables.

A pesar de que el Brexit fue un episodio dramático en la historia moderna de Europa y considerar en que podamos vivir un nuevo “divorcio” en medio de la crisis actual puede parecernos bastante complejo, sin embargo, el BCE lo tiene entre sus consideraciones. Al plantear la posibilidad de que haya una “presión” en los miembros más vulnerables de la zona, deja abierta la puerta de que los países que se encuentran con mayores complicaciones evalúen la posibilidad de salir del euro.

Y no solo serían las naciones las que pueden salir afectadas ante los movimientos de la zona euro, el BCE también reseña que las valoraciones de los bancos europeos han caído a mínimos históricos. A pesar de que la institución dirigida por Christine Lagarde reconoce que los bancos están hoy mejor capitalizados que en la crisis financiera anterior, la nota explica que esta situación por la que están pasando refleja “el deterioro de las perspectivas económicas como una incertidumbre considerablemente mayor sobre las perspectivas de los beneficios y la calidad de los activos de los bancos de la zona del euro”.

Como conclusión lógica, desde el BCE esperan que el rendimiento del capital de estas instituciones bancarias para el 2020 sea “significativamente inferior al que había antes de la pandemia”.