La pandemia por el nuevo coronavirus (COVID-19) está causando estragos en todo el mundo, y uno de los grandes retos a los que los gobiernos se enfrentan es cómo reactivar la economía de sus países sin promover el contagio entre sus ciudadanos. Ahora mismo, el Senado de California (Estados Unidos) ha propuesto una solución polémica: un “pasaporte blockchain”.

De acuerdo a la propuesta de ley número A.B. 2004, publicada a finales de junio y en discusión este ocho de agosto, se permitirá el desarrollo de un programa piloto en el que participará un grupo conformado por firmas y organizaciones públicas y privadas para implementar entre la ciudadanía “credenciales de salud verificables”.

Estas credenciales, basadas en una blockchain, se describen como “una historia clínica electrónica y portátil”, donde, entre otras patologías, quedarían registrados los resultados a las pruebas de COVID-19. En sus primeras versiones, el documento describe cómo este “pasaporte blockchain” sería necesario para entrar en espacios públicos

, pues dejaría en claro que la persona no está contagiada:

“Este proyecto de ley es necesario para proporcionar una vía para los trabajadores de la salud y las personas en nuestras comunidades a través de la cual se puedan verificar las pruebas de COVID-19 para cualquier propósito, ya sea regresar al trabajo, viajar o cualquier otro proceso en el que la verificación de una prueba de COVID-19 sea necesario (…) estas credenciales son una forma confiable y segura de proporcionar resultados de pruebas a las personas, al tiempo que les da la seguridad de que su privacidad estará protegida”.

Pese a esa última frase, la privacidad es, de hecho, lo más preocupante de esta posible ley. La Fundación Frontera Electrónica (EFF) y la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) se opusieron de manera formal en una carta enviada al Senado, donde se explican sus argumentos en contra. Según la EFF:

“Nadie debería tener que desbloquear su teléfono y exponer su información de salud para poder ingresar a su oficina, escuela o mercado del vecindario. Los resultados de las pruebas médicas no se ajustan bien a las cadenas de bloques (…) El estado de COVID-19 de una persona puede cambiar de un día para otro, y las pruebas a menudo son difíciles de conseguir. Este sistema podría castigar injustamente a quienes no pueden permitirse hacerse pruebas de modo constante”.

Asimismo, ambas organizaciones consideran que estas credenciales contendrían demasiada información de modo centralizado, serían un riesgo para la seguridad de esa información, promoverían las inequidades sociales y realmente no ayudarían mucho, pues cabe la posibilidad de que existan “falsos negativos” en las pruebas y este error quede registrado de forma permanente en una blockchain.

A favor del “pasaporte blockchain”

Vale mencionar que en las últimas enmiendas del documento se incluye la prohibición de que una fuerza de la ley exija estas credenciales a los ciudadanos. Sin embargo, de llegar a buen puerto la prueba piloto, es probable que las empresas, aeropuertos, centros educativos, hospitales y otros espacios públicos en California comiencen a solicitar esta credencial para asegurarse de que una persona está libre de COVID-19.

La propuesta de ley está siendo promovida por la firma MedCreds y la Coalición de Defensa de Blockchain, una organización encargada de orientar a los reguladores sobre esta tecnología. Según la propuesta, los datos quedarían en manos de los propios usuarios a través de una app, y planean respetarse todas las leyes relacionadas a la privacidad médica. Pese a ello, no queda muy claro cómo esto se llevará a cabo, por lo que las inquietudes sobre esta ley potencial y su posible expansión hacia otros estados o países continúa.