El Departamento de Justicia de Estados Unidos plantea los grandes desafíos derivados de la encriptación end-to-end (de extremo a extremo, en español) para la seguridad pública y los grupos vulnerables, especialmente para el tráfico sexual de niños. Aunque reconoce las ventajas del cifrado, no está claro cuándo y cómo se pueden hacer excepciones.

El 11 de octubre de 2020, la Oficina de Asuntos Públicos del Departamento de Justicia de los Estados Unidos emitió una declaración internacional en la que expresaba su preocupación por la encriptación end-to-end. Aunque el Departamento de Justicia aceptó que el cifrado es una parte vital de muchas batallas por los derechos civiles y humanos, enfatizó que también podría tener un lado oscuro.

La declaración afirmaba que la encriptación end-to-end planteaba un grave desafío para la seguridad pública y los grupos vulnerables. La declaración destacó específicamente la explotación de los niños como una de las principales preocupaciones.

Un llamado a las armas

La declaración solicitó específicamente que las empresas de tecnología trabajen con el gobierno en la lucha contra estos delitos. Específicamente, el DOJ quería que las empresas proporcionaran una forma para que las agencias legales decodificaran mensajes encriptados.

Estos “riesgos graves” son lo suficientemente importantes, sugiere la declaración, que la privacidad del cifrado a veces debe verse comprometida.

La carta abierta del DOJ no limitó su alcance a los Estados Unidos, la carta fue firmada por funcionarios de varios países además del país norteamericano, incluidos Australia, Nueva Zelanda, Reino Unido, India y Japón.

El problema con la encriptación End-to-End

La encriptación end-to-end  permite que dos usuarios envíen información a través de una red sin que ningún tercero acceda a ella. Esto se usa a menudo en servicios de mensajería o, en el caso de Bitcoin, en exchanges de criptomonedas.

Sin embargo, el Departamento de Justicia considera que los delitos graves y los elementos de seguridad nacional no deben protegerse como libertad de expresión como la mayoría de los mensajes.

Los funcionarios del Departamento de Justicia citaron un informe del Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC) de 2019, que sugería que la encriptación end-to-end necesitaba una excepción para proteger a los niños. El informe señala que los traficantes de niños utilizan el cifrado para eludir a las autoridades.

Asimismo, un informe de 5rights de 2019 aceptó la importancia del cifrado y buscó una excepción para combatir el abuso infantil. La Alianza Global WeProtect se hizo eco de esto.

La encriptación End-to-End también puede ser beneficiosa

Aún así, gran parte de la encriptación end-to-end no oculta el crimen. Recientemente, los manifestantes en Bielorrusia utilizaron el cifrado

Publicidad
Continúe leyendo a continuación
para comunicarse entre sí y con el mundo exterior durante las protestas contra el gobierno. Este es un ejemplo del uso positivo del cifrado para los derechos humanos.

Bitcoin y otras criptomonedas utilizan esta tecnología no solo para mantener la privacidad sino también para permitir un sistema “sin confianza”. En la esfera política, la encriptación permite a los ciudadanos de un país cerrado acceder a otras monedas, por ejemplo, cuando sus propias monedas pueden estar experimentando una inflación galopante.

Sin protección encriptada, estos usos probablemente estarían restringidos por las autoridades locales.

No todo el mundo cree que se pueda encontrar una solución que comprometa la privacidad. El fundador de Digibyte Coin, Jared Tate, tuiteó que la privacidad de los datos nunca se puede garantizar con la posibilidad de una entrada por la puerta trasera. La criptografía y la descentralización, dijo, eran más importantes que nunca.

Fuente: Twitter

Construyendo un marco regulatorio

En Estados Unidos ya se ha presentado un marco legal para detener la encriptación end-to-end para ciertas empresas de tecnología. Estas leyes hacen que los proveedores de servicios y las empresas de hardware proporcionen soluciones para que las fuerzas del orden accedan a archivos cifrados.

La ley, presentada al Senado el 6 de junio de 2020 por la senadora Lindsey Graham, está siendo revisada por el Comité Judicial. Otra pieza legislativa limitante, la Ley EARN IT, haría que un escáner del gobierno revisara los mensajes para detectar actividades sospechosas.

El DOJ insistió en que cualquier esfuerzo por limitar el cifrado consideraría la importante privacidad de los ciudadanos y los derechos humanos.

No se propuso ninguna solución para satisfacer a los defensores tanto de la privacidad como del crimen. Sin embargo, gran parte de esta legislación refleja los programas de monitoreo del gobierno presentados por el denunciante Edward Snowden en 2013. Al menos esta vez, los legisladores se lo están haciendo saber al público.