El 12 de mayo de 2020, Bitcoin experimentará su tercera reducción a la mitad de las recompensas por bloque, lo cual será el tercer halving en la corta historia del activo criptográfico.

A medida que el evento se acerca, la especulación sobre lo que sucederá después, crece por momentos en la comunidad de las criptomonedas.

Los halvings anteriores dieron lugar a caídas en el precio a corto plazo, lo cual condujo posteriormente a un aumento significativo de su valor y en cada proceso alcanzó un nuevo máximo histórico.

Sin embargo, la actual crisis económica a nivel mundial sumada a una topografía diferente en el escenario de la criptomoneda, implica que exista incertidumbre en este momento.

Para dar un poco de sentido a lo que está sucediendo, BeInCrypto ha creado esta práctica guía para explicar qué es el halving, cómo podría afectar al mercado y qué fuerzas podrían hacer que esta vez nos enfrentemos a una bestia completamente diferente.

En este artículo:

  1. El halving de Bitcoin, explicado
  2. ¿Qué aspecto tenían los últimos halvings?
  3. ¿Por qué esta vez es diferente?
  4. ¿Qué pasará después del halving?
  5. Aporte final

El halving de Bitcoin, explicado

El evento conocido como halving de Bitcoin es una característica clave para entender la forma en que Bitcoin (BTC) está diseñado para funcionar como moneda.

Como probablemente ya sabes, el Bitcoin es creado por los mineros que son, básicamente, usuarios con potentes ordenadores que resuelven funciones criptográficas complejas para poder verificar la red. En el momento en el que un minero crea un bloque con éxito, se le recompensa con Bitcoins recién minados.

Cuando el Bitcoin fue lanzado por primera vez, su misterioso creador Satoshi Nakamoto se quiso asegurar de que Bitcoin tendría, no solo un suministro total, sino que también una tasa de producción controlada, para así proteger la moneda ante la inflación.

Esto significa que en el protocolo de Bitcoin estaban codificadas las siguientes reglas:

1. Se creará un nuevo bloque cada 10 minutos.
2. Cada bloque será recompensado a su creador con 50 BTC recién creados.
3. Cada 210.000 bloques (aproximadamente cada 4 años) la recompensa por bloque se reducirá a la mitad.
4. Esto continuará hasta conseguir haber minado un total de 21 millones de Bitcoin. En ese punto, los bloques no serán recompensados con monedas recién creadas, poniendo un límite a la oferta existente.

Todo esto fue hecho para que el concepto Bitcoin tuviera la escasez incorporada, lo que con el tiempo aumentaría su valor, basándose en el principio económico básico de oferta y demanda.

El suministro de Bitcoin se volverá cada vez más limitado con el tiempo, ya que no solo se mina menos cantidad cada vez, sino que también se perderán algunas monedas cada año de forma irremediable.

Por tanto, el valor del Bitcoin en circulación debería continuar impulsando los precios al alza.

¿Qué aspecto tenían los últimos halvings?

Hay que comprender que, previamente, solo se han producido dos reducciones a la mitad de las recompensas por bloque en la historia del Bitcoin.

Este elemento hace que no existan muchos datos con los que trabajar, sin embargo, podemos ver algunas tendencias emergentes que bien podrían probar que se repetirá la historia por tercera vez.

En primer lugar, veamos más o menos todo el historial de precios del Bitcoin, con los halvings marcados en rojo.

No es difícil ver que hay una tendencia alcista en general y que, un largo impulso sigue no de muy lejos a cada evento.

También se puede apreciar que ahora estamos en la cúspide del siguiente halving y se observa como el precio se mueve en previsión del evento.

Dicho todo esto, echemos un vistazo a los dos ciclos previos un poco más de cerca.

El primer halving ocurrió el 29 de noviembre en 2012. Este sucedió cuando Bitcoin era mucho más pequeño y menos conocido.

Podemos ver el día del evento marcado con la linea vertical roja. Hay que prestar atención en cómo durante los días y semanas posteriores al halving, no se notó un cambio significativo en el precio de la criptomoneda.

Incluso, aunque se presentó una ligera subida del precio, no es hasta dos meses después que el mercado empezó a despegar.

Dicho esto, podemos ver que, después se produjo un crecimiento real en el precio del Bitcoin y nunca más hemos vuelto a ver desplomes hasta esos rangos de precio.

Si nos movemos más hacia delante, vemos que el segundo halving sucedió cuatro años después: el 10 de julio de 2016. Podemos observar como hubo un bombeo pronunciado en el precio en las semanas previas al evento, seguido por un notable desplome ocurrido apenas un mes después.

Deben transcurrir algunos meses hasta que el mercado vuelva a su lugar pero, en cuanto lo hace, es seguro que el crecimiento continúa y este factor nos lleva al impulso alcista del 2017, que vio a Bitcoin alcanzar su máximo histórico (ATH) hasta la fecha, con un precio superior a los 20.000 dólares.

Como hemos mencionado, dos secuencias de datos no son realmente suficientes, pero la filosofía detrás de los halvings dicta que el precio debería subir y, de hecho, lo hemos visto en los dos eventos anteriores.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el precio no necesariamente subirá inmediatamente después del día en cuestión.

Además, los mercados más grandes se moverán de una forma más lenta en comparación a los más pequeños y Bitcoin, ciertamente, es actualmente un mercado mucho más amplio en comparación a los dos eventos previos.

Sin embargo, eso no es lo único diferente en esta ocasión, y no todos son tan optimistas.

¿Por qué esta vez es diferente?

Empezaremos con el que podría ser el problema más obvio:

Los dos halvings anteriores no sucedieron durante una pandemia y una crisis financiera a nivel global. Tanto Bitcoin como el mercado en general sufrieron un duro golpe apenas meses antes de este halving y, dado que la economía global todavía está en crisis, es complicado imaginar que Bitcoin se salvará de esta coyuntura, teniendo en cuenta que el mundo lo sigue viendo como un activo mayormente especulativo.

Las instituciones tradicionalmente recurren a refugios seguros, como el oro, en circunstancias cuando el miedo se introduce en el mercado y Bitcoin aún debe probarse a sí mismo como una efectiva reserva de valor.

Esta situación podría verse agravada por el hecho de que, debido a la actual crisis de salud, millones de personas en todo en mundo se están quedando sin trabajo.

Incluso, aunque algunos gobiernos están invirtiendo en paquetes de estímulos, es muy poco probable que los inversores minoristas hagan fila para invertir su dinero en criptomonedas.

Por supuesto, hay otra forma de ver las cosa: si las economías están cayendo y los gobiernos empiezan a imprimir una cantidad infinita de dinero, esto podría causar que las monedas fiduciarias experimenten una rápida inflación en los próximos años, lo cual podría provocar que más ciudadanos inviertan en Bitcoin como método para proteger e incluso aumentar el valor de su dinero.

También hay que señalar que, desde la venta masiva en marzo, realmente, hay que reconocer que Bitcoin se ha recuperado de una forma impresionante y, en el momento de escribir este artículo, ha recuperado casi todas sus pérdidas que supuso el mayor baño de sangre del mercado.

Esto no quiere decir que no pueda ocurrir otra caída antes o después del halving, pero es evidente que el mercado no es el mismo que el de hace cuatro años atrás.

También hay que mencionar que hubo algunas fluctuaciones significativas del mercado que condujeron a los halvings anteriores, aunque no tan dramáticas.

El primer halving vio una caída de un 56%, similar a la que hemos tenido recientemente, aunque eso fue unos 100 días antes del evento y después de un notable crecimiento.

Durante los 23 días previos al segundo halving, Bitcoin tuvo una fluctuación notable con una caída del 30% después de un impresionante rally de casi un 80%. Por lo que, a la luz de estos eventos, la caída registrada recientemente no parecía estar fuera de su comportamiento histórico.

Es cierto que la volatilidad previa no fue causada por las mismas condiciones económicas extremas en las que estamos ahora, pero este comportamiento hace que el rumbo de retroceso del Bitcoin en el halving sea mucho más optimista.

También se ha visto que el índice de fuerza relativa (RSI) en la franja de tiempo semanal, nunca ha sido tan baja entrando en un halving.

Mientras que aún queda tiempo antes del gran día, las iteraciones anteriores definitivamente estaban más cerca del territorio de sobreventa.

Esto también se podría ver como un signo optimista, ya que implica que hay más espacio en el mercado para el alza y, dependiendo del desarrollo de los próximos días, esto podría ayudar a proteger de una caída inmediatamente después del halving, como hemos visto en los últimos tiempos.

Pero, por supuesto, nada de lo planteado es una garantía infalible.

¿Qué pasará después del halving?

Por un lado, obviamente, nadie lo sabe con certeza. Podrían suceder muchas cosas porque en esta ocasión existen muchas variables. Sin embargo, hay algunas teorías predominantes que vale la pena analizar.

El halving ya tiene un precio, lo que significa que este caerá o se moverá paralelamente

Está es una cuestión que plantea un debate interminable en las redes sociales. Basándonos en el hecho de que el halving es un evento predecible y que todos los jugadores en el mercado, teóricamente, ya están al tanto de él, algunos plantearon la idea de que no sucederá mucho cuando las recompensas por bloque se reduzcan a la mitad.

Incluso, podría haber una pequeña caída en los días posteriores debido a la mentalidad de “vender noticias”. Para ser justos, esto podría resultar bastante consistente con lo que vimos inmediatamente después de los halvings anteriores.

Obviamente, algunos se preocupan por que sea exactamente este patrón, combinado con un entorno económico mucho más severo a nivel global, lo que puede conducir a una peor versión de este evento, al menos en los próximos meses.

El halving causará una capitulación de los mineros, lo que perjudicará al precio

La idea detrás de esta teoría significa que, cuando las recompensas por bloque se reduzcan a la mitad, los mineros menos eficientes tendrán que dejar de operar porque ya no podrán obtener suficientes ganancias.

A menudo los mineros solo tienen unos pequeños márgenes de beneficios al momento de empezar, lo que podría significar que algunos equipos de circuitos integrados de aplicación especifica (ASICs) cerrarían después del 12 de mayo. Este efecto ya se ha visto en el reciente halving del Bitcoin Cash ocurrido el pasado 8 de abril.

Después de este evento, se vio una caída significativa en el promedio de hashrate en la red, tal como se espera con Bitcoin.

La preocupación es que algunos mineros empiecen a vender sus reservas de Bitcoin para poder seguir a flote, lo que podría hacer que el precio baje aún más, lo que causaría que más mineros dejasen de operar, etc.

Obviamente, esto no conducirá realmente a una situación accidentada y fuera de control, pero, no obstante, sí podría desencadenar una venta masiva de forma temporal.

El modelo Stock-to-Flow aguantará y el precio subirá

Para aquellos que lo desconozcan, el modelo Stock-to Flow (S2F) básicamente dice que los activos con una alta relación entre el suministro existente (stock) y la producción anual (flow) están generalmente entre los mejor valorados y con mejores reservas de valor.

Toda esta filosofía ha sido muy bien presentada por el popular analista de mercado de criptomonedas PlanB. A menudo se hace referencia a la siguiente tabla, que muestra cómo, con cada halving, la relación S2F para Bitcoin aumenta inevitablemente, alineándola con activos como el oro y la plata.

La gráfica puede parecer confusa al principio, pero principalmente muestra como el precio del Bitcoin (los puntos de datos multicolores) sigue la relación S2F (la línea púrpura) a medida que aumenta después de cada halving.

Se requiere tiempo, y de hecho, la ultima vez se necesitaron meses antes de que el mercado viera una tracción real, pero ocurrió de todos modos.

Aporte final

El rango de estas teorías van desde las muy pesimistas hasta las más optimistas, pero de diferentes formas cada una de ellas es realista.

Con esto, queremos decir que cualquiera de estas teorías podría suceder, pero ninguna de ellas está garantizada. Por un lado, mientras que la toma de conciencia sobre el halving probablemente tenga un precio, no hay un cambio real en la presión del mercado.

Este cambio no se puede dar hasta que los mineros cobren menos por cada bloque. Ciertamente, no les vendrá de sorpresa cuando esto ocurra, pero la cantidad real de Bitcoin disponible aún no ha cambiado, así como no lo ha hecho la relación oferta/demanda, por lo que el mercado solo puede cambiar, como mucho, en anticipación a este evento.

Es cierto que habrá alguna forma de capitulación entre los mineros, inevitablemente, después del 12 de mayo, pero esto no es realmente un problema para Bitcoin en su conjunto.

Por un lado, los cambios de hashrate siempre se encuentran con ajustes de dificultad y, aunque esto lleva algo de tiempo, debería resultar en un simple reequilibrio en la red, tal como Andreas Antonopolous ha señalado recientemente en una entrevista con BeInCrypto:

Si el 50% de la capacidad minera se desactivara mañana por la mañana, estaríamos de vuelta al punto en el que estábamos en 2018 en términos de hashrate.

También hay que tener en cuenta que el hashrate no impulsa la acción del precio, aunque obviamente están conectados.

Solo hay que mirar como explotó el hashrate de Bitcoin desde principios de 2018, cuando los precios estaban cerca de sus máximos históricos.

Incluso sin mostrar el gráfico de Bitcoin del mismo periodo de tiempo, todos sabemos que de ningún modo se parece a este tipo de crecimiento.

Sobre el modelo S2F, a pesar de no ser ciertamente una ruta comprobada, sus proyecciones se basan en principios económicos sólidos, vinculados a los factores que hemos descrito anteriormente.

Asumiendo que la naturaleza del Bitcoin y cómo es creado no cambien significativamente, en ese caso hay muchas razones para creer en este pronóstico.

Sin embargo, la cruda realidad es que todo el análisis técnico y fundamental en el mundo se descompondrá en condiciones económicas extremas, de un modo que las sociedades parecen estar empezando a sentir.

Si Bitcoin puede superar esta crisis y cumplir la promesa financiera para el que fue creado, entonces este próximo halving podría ser el catalizador para demostrar lo fuerte que realmente puede ser como criptomoneda.

De igual modo, la presión del entorno actual también podría provocar exactamente lo contrario y erosionar el lado positivo que podríamos haber visto después de un halving, lo que conduciría a unos años decepcionantes en general, que podría dañar la imagen del Bitcoin a nivel mundial.

No hay realmente una forma segura de saberlo todavía, pero ahora ya deberías estar bien informado sobre los factores y teorías que están entrando en el halving del 2020, que aparenta ser realmente significativo en la historia del Bitcoin, casi sin importar cual sea el resultado.