Siempre ha habido mucho tribalismo en la industria cripto, especialmente cuando se trata de métodos de consenso. Los protocolos de prueba de trabajo (PoW, siglas en inglés), que requieren mucha energía, están siendo sustituidos lentamente por pruebas de participación (PoS, siglas en inglés) por muchas de las principales plataformas de moneda digital, pero esto también tiene sus propios inconvenientes potenciales.

En estudios recientes se ha profundizado en las posibilidades de una mayor centralización de las redes que utilizan proof-of-stake en las que los poseedores iniciales de tokens tienen la mayor parte de la participación y los derechos de gobernanza conexos.

¿Las ballenas tendrán el control en proof-of-stake?

La empresa de investigación Messari ha estudiado cómo se distribuyen el poder y la riqueza dentro de las cadenas de bloqueo públicas, y cómo podría conducir a la creación de una “clase arraigada que podría sofocar la adopción futura”.

El modelo asume que la mayoría de los poseedores de tokens son los que compraron durante la fase ICO. Los poseedores pasivos pueden haber empezado a venderse a medida que los precios de los tokens aumentaban, dejando a los poseedores iniciales de tokens con mayores derechos de participación.

La situación hipotética, presumiblemente en referencia a plataformas como la de Ethereum, supone que los blockchain con proof of stake se verán influidas para siempre por su distribución inicial de tokens.

El investigador añadió que esto es especialmente cierto para aquellas plataformas con un gobierno estrechamente acoplado en cadena.

A medida que surjan más blockchains basadas en proof of stake, los exchange de gran envergadura ofrecerán intereses como servicio para realizar la participación, mientras que ellos mismos se llevan una parte sustancial. Por ejemplo Coinbase ya hace esto llevándose el 25% en comisiones por la participación de Tezos.

Continuó afirmando que no sólo los poseedores de tokens iniciales tienen un derecho perpetuo al dentro del blockchain, sino que también tienen un derecho perpetuo a su poder de decisión. Los que invirtieron en la red en su lanzamiento ganan un derecho proporcional a toda emisión futura.

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Esta reivindicación de dominio podría ser una buena compensación para aumentar la seguridad, ya que nadie querría dañar sus propias propiedades e inversiones, aunque los titulares de los tokens iniciales podrían atrincherarse cuando entre en juego el poder de la gobernabilidad de la cadena.

Esta clase de usuarios podrían influir perpetuamente en la dirección de la red y su gobierno. Esto plantea una gran pregunta para el futuro nuevos blockchain que utilizan proof of stake como mecanismo de consenso.

¿Consenso Híbrido?

Una solución sería un modelo de consenso híbrido de posible proof of stake + proof of work. El investigador utilizó a Decred como ejemplo de cómo esto funciona con los mineros que se enfrentan a gastos continuos, lo que los convierte en vendedores naturales que mitigan la concentración de las cuestiones de poder de gobierno.

Por otra parte, los pozos mineros podrían plantear problemas de centralización, especialmente si están alineados geográficamente, como es el caso de Bitcoin y el dominio minero de China.

Las plataformas criptográficas están en constante evolución y ese trilema de seguridad, descentralización y escalabilidad sigue siendo difícil de conquistar.