La popularidad de la tecnología usada en el ámbito financiero y sus respectivas startups continúa en auge, así que las autoridades regulatorias de todo el globo están buscando la mejor manera de legislar sobre estas innovaciones.

España ha decidido unirse a este tipo de iniciativa, de modo que su Consejo de Ministros aprobó recientemente un anteproyecto de ley para la Transformación Digital del Sector Financiero; el cual afectará a la industria de las tecnologías financieras (Fintech) en el país. Por supuesto, dichas tecnologías incluyen blockchains y monedas digitales.

El principal propósito del nuevo anteproyecto de ley es brindar a las startups y proyectos del sector fintech la posibilidad de experimentar con sus productos y servicios dentro de un “sandbox regulatorio” antes de lanzarlos al mercado público. De acuerdo al documento oficial:

“(El sandbox) se trata de un espacio controlado, es decir, un espacio seguro para los participantes y sin riesgo para el conjunto del sistema financiero (…) los proyectos piloto y las pruebas propuestas dentro de tales proyectos no se encontrarán sujetas a la legislación específica aplicable a la prestación habitual de servicios financieros, debiendo cumplir, en todo caso, con lo dispuesto en esta ley y en el correspondiente protocolo”.

A través de este método, se pretende ofrecer espacio para optimizar sectores como pagos, créditos, comercio, seguros y banca; sin necesidad de arriesgar a los consumidores finales y con la debida supervisión por parte de las autoridades.

De esa forma, estas pueden calcular los efectos específicos de esta transformación digital dentro del sistema financiero tradicional y las startups pueden conseguir un mayor financiamiento y estabilidad. Esto era algo que varios miembros

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de la industria habían estado solicitando, pues el número de startups Fintech en España aumentó hasta un 16% durante 2019 y promete seguir en ascenso.

Los siguientes pasos

Ahora que el anteproyecto ha sido aprobado por el Consejo de Ministros, deberá pasar por las Cortes Generales de España para convertirse en una ley establecida. De aprobarse también allí, la Dirección General del Tesoro y Política Financiera (DGTPF) contará con un mes para hacer pública la convocatoria de candidatos entre la industria fintech.

A continuación, los administradores o líderes de cada startup o proyecto deberán dirigirse a la Secretaría General del Tesoro a presentar su solicitud para formar parte del sandbox regulatorio. Estas serán estudiadas por la DGTPF y delegadas al supervisor financiero que corresponda, según sea la naturaleza del proyecto.

De esa manera, de fondos o mercados se encargará la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV); los proyectos bancarios serán revisados por el Banco de España y los que involucren seguros financieros irán a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGS). Estos supervisores tendrán un mes para determinar cuáles proyectos serán aceptados.

Los requisitos para la inclusión en el sandbox incluyen aportar “innovación financiera de base tecnológica y que se encuentren suficientemente avanzados para probarse”, ofrecer valor añadido (mejora de la calidad) para algún sector de la industria Fintech y no verse interrumpidos debido a fallos técnicos o legales.

De aprobarse la solicitud, los promotores de cada proyecto deberán acordar con los supervisores factores como cuál será la duración de las pruebas, a cuántos consumidores estarán dirigidas y el volumen de las operaciones. Por último, los administradores de cada proyecto deberán presentar un informe final con los resultados ante el supervisor y esperar obtener una licencia para operar fuera del sandbox.

Se calcula que esta ley podría estar lista para este mismo 2020 y empezaría a recibir candidatos para finales de año.

Más entornos controlados

España no ha sido el primer país —y probablemente tampoco el último— en aplicar este método legal para las Fintech. Pioneros de ello han sido Reino Unido por medio de la Autoridad de Conducta Financiera (FCA) y Panamá, a través de la Fundación Ciudad del Saber.

Más recientemente, Comisión de Valores de Brasil (CVM) incluyó en su hoja de ruta para este año la creación de un sanbox regulatorio para empresas y proyectos Fintech, con la intención de “estimular aún más la adopción de modelos alternativos enfocados en el uso de tecnologías potenciales”.

Asimismo, el Ministerio de Hacienda de Colombia publicó a comienzos de febrero un proyecto para crear un “Espacio controlado de prueba para actividades de innovación financiera”. Aunque allí no se mencionan explícitamente las criptomonedas y blockchains, estas pertenecen al sector Fintech; por lo que podrían verse incluidas en lo próximo.

Todo indica que los sandbox regulatorios serán el procedimiento estándar para regular a las empresas del sector Fintech. Claro que no todos los usos de las blockchains y criptomonedas se orientan hacia lo financiero, por lo que tan solo un determinado porcentaje de proyectos se vería incluido en estas iniciativas. Entre ellos se cuentan plataformas exchange, créditos descentralizados y soluciones de pago.

El resto de proyectos relacionados al criptomundo deberán adherirse a otras regulaciones, según sea su naturaleza y cómo sean tratados legalmente en las regiones en donde estén dispuestos a operar.