Un allanamiento realizado por la policía el 11 de septiembre produjo imágenes del caos vivido en una oficina de Gate.io. El exchange recibió una visita de las autoridades luego de que los usuarios “quemados” lo denunciaran por fraude.

Sus quejas se centraron en el token KIMCHI, un activo volátil que hizo que los inversores perdieran mucho dinero durante la caída de precios del 3 de septiembre.

A nadie le gusta perder en una estafa cripto, pero no todo el mundo llama a la policía. Un grupo de traders de criptomonedas insatisfechos decidió romper la tendencia de denuncias por Internet y llamaron a las autoridades en China. Los rumores publicados en Internet no han dejado muy claro lo que sucedió a continuación.

Un acontecimiento poco claro

El 11 de septiembre de 2020, una oficina de Gate.io recibió un allanamiento por parte de la policía después de que usuarios enojados se quejaron en masa. Algunos empleados publicaron fotos y videos en Internet con poca información, lo que provocó especulaciones y conclusiones precipitadas por parte de cripto Twitter.

El usuario de Twitter @bigmagicdao (Molly), un ejecutivo de marketing en el espacio cripto, publicó en Twitter un video proveniente de la plataforma de redes sociales china WeChat. El video muestra a los empleados tecleando furiosamente en sus teléfonos mientras la policía uniformada canaliza a los trabajadores a una habitación separada de la oficina principal.

La policía también parece estar deteniendo a empleados durante algún tipo de interrogatorio. Una foto muestra a un empleado con una sudadera con capucha Gate.io.

Otro video muestra a la policía discutiendo los mensajes de WeChat, lo que confirma que la oficina estaba conectada a Gate.io. La policía no parece hostil y los empleados parecen estar cooperando.

No caer en confusiones

A pesar de los videos algo reveladores, entusiastas, traders y reporteros especularon en Twitter. @alicelacrypto, un analista de inversiones cripto, sugirió que el allanamiento había cerrado la oficina principal de Gate.io y que el exchange estaba prohibido.

A pesar de algunos informes de retiros lentos e interrupciones en el servicio, Gate.io siguió funcionando. Además, otros informes sugirieron que la oficina que estaba siendo allanada no era una oficina de Gate.io en absoluto, sino una oficina de relaciones públicas subcontratada.

La licencia de la oficina, que apareció en los videos de WeChat, es para la ciudad de Zhongshan, provincia de Guangdong. Mientras tanto, no estaba claro de inmediato si Gate.io tiene una oficina allí.

Un usuario de Twitter reacciona ante el allanamiento | Fuente: Twitter

KIMCHI también se desplomó

Más tarde, un ejecutivo de relaciones públicas de Gate.io le dijo a BeInCrypto que la policía visitó una oficina de la empresa:

Una de las oficinas de Gate.io fue visitada recientemente por la prefectura de policía local en China. Debido a la caída del precio en KIMCHI, algunos usuarios que habían invertido en el token experimentaron pérdidas debido a problemas de volatilidad del mercado en medio del creciente rumor de DeFi. Decidieron denunciar masivamente el incidente a las autoridades locales.

Aunque algunos usuarios podrían haber tenido dudas sobre la seguridad de Gate.io en China, que ha sido hostil al trading de criptomonedas, la desaparición de KIMCHI no fue culpa del exchange.

Gráfico de precios muestra el abrupto desplome de KIMCHI | Fuente: CoinmarketcapPara aclarar las especulaciones en torno a una posible colusión, el representante dijo que Gate.io no “cobra ninguna tarifa de cotización”, por lo que no se estaba beneficiando de la cotización de KIMCHI en sí. Ciertamente, Gate.io cobró comisiones comerciales.

El representante continuó diciendo que Gate.io cooperó plenamente con las autoridades. También sostienen que el incidente fue causado íntegramente por las quejas de los usuarios de KIMCHI que perdieron dinero y buscaban a alguien a quien culpar.

Al final, este allanamiento parece ser más una investigación que una represión. Pero es un recordatorio de las complejidades legales que enfrentan los exchanges y los altos riesgos que asumen los usuarios cuando basan sus operaciones en exageraciones y sin tomar en cuenta la volatilidad del mercado.