La tormenta económica de Argentina cuya combinación incluye inconsistencias en el trabajo formal, inflación desmesurada, restricciones en el mercado cambiario, y una deuda gigantesca, expone al país latinoamericano como propietario de una de las peores perspectivas económicas de la región.

El primer punto, el peso argentino

Sólo por detrás de Venezuela, Argentina es el segundo país con peor desempeño en cuanto a inflación se refiere. Su moneda, el peso argentino, sufre una importante devaluación mes tras mes, que junto con las restricciones del mercado cambiario, dirigen los precios al consumidor a una suba sin precedentes.

En cifras interanuales, según datos del INDEC previamente tratados por BeInCrypto, la inflación interanual actual se ubica en 42,4%, con un breve salto de 1,9% durante el mes de julio. No obstante, según el portal Infobae las cifras propuestas por analistas

como Moody’s y Fitch predicen un 47,9% y 45,9% respectivamente, mientras Citi escala por encima de los 50, con una predicción de 52,6% específicamente.

Para el próximo año las cifras crecen, el mismo Citi predice un 63,5% mientras el promedio es se establece en un 45,9%.

Índice inflacionario en los países de Latinoamérica, destacando a Argentina como propietaria del segundo lugar. Imagen: Infobae

De hecho, desde un punto de vista comparativo, recurrentemente usado para contrastar a Argentina con Venezuela, si hablamos de criptomonedas ambos países resultan líderes en volumen de comercio

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, adopción y hasta en minería.

Podría ser muy probablemente las situaciones similares de inflación y desprestigio de su moneda nacional, razones principales de este fenómeno migratorio que descarta el dinero tradicional para adoptar el dinero nuevo, las criptomonedas. Sobre todo por ser un dinero que no depende de decisiones arbitrarias de entes centralizados, junto con su capacidad de romper fronteras y bloqueos económicos que puedan presentar los países afectados.

El segundo punto, el desempleo

Argentina es uno de los países más desiguales en empleos de la región, resaltando como grave consecuencia el desempleo mismo y el trabajo informal. Este último, es causante de una exclusión del sistema financiero para los menos favorecidos, que salta como alerta económica para las perspectivas del país.

Datos del INDEC apuntan a un índice de desempleo en Argentina para el primer trimestre del año en 10,4%, incrementando un 1,5% con respecto al mismo trimestre del año anterior, junto a una caída en la tasa de empleo del 0,8% en los últimos 12 meses.

Por otra parte, analistas externos prevén un 13,5% de desempleo para el fin del año 2020. Existen otros participantes de este estudio que apuntan al 18,6% por parte del BBVA, 15,6% por parte de Santander y 15,5% por parte de Quantum Finanzas. Cifras evidentemente crecientes.

Inflación y desempleo dan la conclusión

El índice de miseria de Bloomberg, que recopila datos de 60 economías distintas, tomando en cuenta la combinación de sus índices de inflación y desempleo, ubica a Argentina como el segundo país más miserable del mundo, nuevamente por detrás de su razón de comparación, Venezuela.

Índice de Miseria de Bloomberg, en donde podemos ver a Argentina en segunda posición en el ranking de países más miserables. Imagen: Bloomberg

“En el marco de falta de acceso a los mercados, el único camino posible para financiar el déficit primario, que este año se ubicará en torno al 7,8% del PBI, fue con una emisión monetaria elevada. Así, la asistencia del Banco Central sumó $ 1.512.000 millones en lo que va del año. Aún más, se acumulan tres años consecutivos de caída del salario real y de la inversión”

Expresó Irina Moroni, de la Fundación Capital a Infobae.

Cuando vamos a los datos de los salarios, la historia se repite haciendo parecer casi una casualidad que Argentina se encuentre en el segundo lugar del peor salario de América Latina solo por detrás de Venezuela.

Ranking de Salarios de Latinoamérica con Argentina como el segundo peor. Imagen: Infobae

Como si todo esto fuera poco, Argentina, como la mayoría de los países del mundo, se enfrenta a una crisis producida por las consecuencias por la pandemia que dificulta aún más la gestión económica que puedan dirigir al país del sur hacia una recuperación.