El presidente Donald Trump firmó el lunes dos novedosas Órdenes Ejecutivas para la migración poscuántica. Estas exigen a las agencias federales a adoptar cifrado resistente a la cuántica y promueven el desarrollo de una computadora cuántica más poderosa.
Las órdenes reavivan una pregunta que existe desde hace tiempo sobre los riesgos cuánticos para Bitcoin y la criptomoneda en general. Una fija como fecha límite el año 2031 para la criptografía poscuántica, mientras que la otra está dirigida a la computación cuántica.
¿Qué señalan las órdenes Órdenes Ejecutivas?
La Orden de criptografía adelanta una fecha límite que antes era hasta 2035, según el Memorando de Seguridad Nacional-10 de 2022. Ahora las agencias deben alcanzar los estándares resistentes a la cuántica varios años antes.
Los sistemas federales deben usar criptografía poscuántica para el establecimiento de claves antes de terminar el año 2030. Los sistemas considerados de alto impacto deben cambiar sus firmas digitales a los nuevos estándares antes de finales de 2031.
La Orden también encarga al Departamento de Comercio y al NIST con un proyecto piloto de migración. Los sistemas federales deberían convertirse antes de que termine 2027, mientras que CISA apoyará a operadores de infraestructura crítica.
Una Orden complementaria se titula «Ushering in the Next Frontier of Quantum Innovation». Lanza una iniciativa nacional para crear una computadora cuántica capaz de trabajar en grandes tareas científicas. La orden también financiará sensores y redes cuánticas durante los próximos cinco años.
Los funcionarios explican la Orden de criptografía como una defensa ante la amenaza llamada “cosechar ahora, descifrar después”. Los adversarios pueden guardar datos cifrados hoy e intentar descifrarlos cuando existan computadoras cuánticas suficientemente potentes. Ese es un riesgo muy comentado para los holdings de criptomonedas.
«La primera Orden Ejecutiva inicia un esfuerzo nacional para producir una computadora cuántica capaz de realizar cálculos científicos importantes y para desarrollar sensores y redes habilitadas por la cuántica en los próximos 5 años», comentó Trump en sus declaraciones.
¿Qué significa para la seguridad cripto?
Bitcoin (BTC) y Ethereum (ETH) aseguran la propiedad usando firmas de curva elíptica. Si existiera una computadora cuántica lo bastante grande ejecutando el algoritmo de Shor, podría derivar una clave privada a partir de una clave pública. El riesgo afecta especialmente a las criptomonedas cuyas claves públicas ya son visibles on-chain.
Esa exposición, que suele llamarse Q-Day, ahora cuenta con un plazo concreto impuesto por el gobierno. Sin embargo, los desarrolladores todavía tienen tiempo para actuar.
Las herramientas defensivas ya existen. NIST finalizó tres estándares poscuánticos el 13 de agosto de 2024, incluyendo ML-DSA para firmas digitales. Contribuyentes de Bitcoin ya propusieron un plan de migración cuántica para Bitcoin y soft forks seguros contra la cuántica para implementarlos.
Pocos investigadores ven esto como una urgencia. Un estudio de la Universidad de Sussex de 2022 estimó que se necesitarían unos 1.9 mil millones de qubits físicos para romper una clave dentro de la ventana de bloque de Bitcoin.
El chip Willow de Google solo tenía 105 qubits en diciembre de 2024, por lo que muchos consideran que no es un riesgo inmediato.
Los mercados no mostraron reacción inmediata. Bitcoin se negociaba cerca de 64,200 dólares y Ethereum cerca de 1,730 dólares, ambos subiendo aproximadamente 1% en 24 horas.
Las Órdenes solo establecen plazos para sistemas gubernamentales, no para redes descentralizadas. Washington también es dueño del activo en juego, ya que estableció una Reserva Estratégica de Bitcoin en marzo de 2025.
Aún queda por ver si los desarrolladores de Bitcoin se moverán tan rápido como las agencias federales.









