Representantes de bancos centrales, instituciones multilaterales y del sector financiero privado se reunieron ayer (19) en Brasil, durante el evento MERGE São Paulo, para debatir los avances y desafíos de la tokenización de activos y el dinero digital en la región.
El panel “Tokenizando el dinero: CBDC, depósitos tokenizados y el futuro de la liquidez digital” reunió a Bruno Grossi, responsable de activos digitales en Inter; Jaime Pradenas Baeza, jefe del hub de tecnología financiera del Banco Central de Chile; y Nayam Hanashiro, responsable de proyectos estratégicos y bienes públicos digitales en LNET. El panel fue moderado por Luis De Magalhães, líder de equipo para América Latina en BeInCrypto.
El problema central: la fragmentación de los sistemas
Para Bruno Grossi, el mayor reto que enfrenta el sistema financiero actual es la fragmentación tecnológica. Según él, la tokenización del dinero—un proceso que convierte activos financieros en tokens digitales registrados en una blockchain (un tipo de libro mayor digital descentralizado)—puede servir como una “lingua franca” tecnológica, permitiendo que diferentes sistemas se comuniquen entre sí.
Grossi defiende que las stablecoins (monedas digitales vinculadas a un activo estable, como el dólar) y el dinero de banco central tokenizado deben operar con tecnología similar, lo que mejoraría la liquidación y el movimiento de fondos entre ciudades, países y bancos.
La perspectiva del regulador chileno
Jaime Pradenas Baeza destacó que la innovación en los medios de pago no es algo nuevo y que la discusión actual es un paso más en la evolución histórica del dinero. Para él, el punto central es cómo liquidar, es decir, finalizar y confirmar las transacciones con activos tokenizados.
Pradenas Baeza explicó que el Banco Central de Chile realizó una prueba de concepto (POC, un test práctico y controlado de una idea) para liquidar activos tokenizados con dinero de banco central en un entorno mayorista, sin necesidad de emitir una moneda digital pública.
El ejecutivo también presentó una taxonomía del FMI (Fondo Monetario Internacional) que clasifica diferentes formas de liquidar transacciones basadas en DLT (tecnología de registro distribuido, base técnica de la blockchain): desde plataformas operadas exclusivamente por el banco central hasta modelos mixtos que involucran al sector privado.
“El dinero es confianza, al final del día”, resumió Pradenas Baeza.
El caso Drex: avances y retirada estratégica
Bruno Grossi detalló Drex, el proyecto del Banco Central de Brasil para crear dinero digital del banco central. El proyecto pasó por dos fases de pruebas con 16 instituciones financieras. Durante los tests, se descubrió que las soluciones de privacidad disponibles para Ethereum (una de las redes públicas de blockchain más importantes) no estaban lo suficientemente maduras.
Como resultado, el Banco Central de Brasil decidió retroceder y desarrollar un caso de uso más simple, por ahora sin blockchain, pero manteniendo el concepto de moneda digital para resolver problemas de liquidez y transferencia de activos en el sistema financiero brasileño.
“Drex es un experimento para crear un nuevo sistema financiero utilizando nuevas tecnologías”, resumió Grossi.
Cooperación regional: 12 bancos centrales en el mismo proyecto
Nayam Hanashiro presentó CB Web3, una iniciativa del IDB Lab realizada por LNET, una fundación sin fines de lucro creada a través del programa LACChain del Banco Interamericano de Desarrollo. El proyecto reúne a 12 bancos centrales de América Latina y el Caribe en una red de pruebas para emitir, redimir y testear casos de uso de monedas digitales, incluyendo liquidaciones transfronterizas (pagos y transferencias entre diferentes países).
La iniciativa también incluye la participación de CEMLA (Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos) y FLAR (Fondo Latinoamericano de Reservas). Todo el código y los aprendizajes estarán disponibles como bien público digital, abierto al sector privado y la comunidad.
Pradenas Baeza confirmó que existe cooperación entre los bancos centrales de la región, incluso con intercambios de experiencia con Brasil sobre las lecciones aprendidas de Drex, aunque no confirmó formalmente la participación de Chile en CB Web3.
El debate que no puede esperar
Al final, se preguntó a los panelistas cuál es la pregunta urgente que debe responderse en los próximos 12 meses.
Según Hanashiro, la cuestión central es cómo equilibrar el ritmo de innovación del sector privado, con stablecoins y tokens de depósito, junto con las infraestructuras institucionales públicas, mientras se preserva la soberanía digital y la estabilidad financiera.
Pradenas Baeza destacó la necesidad de comprender la convivencia entre las diferentes formas de dinero digital y los riesgos y beneficios de cada una.
Grossi señaló que todavía queda mucho por construir a nivel técnico, mencionando las soluciones AMM (automated market maker, un mecanismo que asegura liquidez en los exchanges descentralizados) como ejemplo de una herramienta que aún necesita madurar para hacer posibles estos sistemas.