El Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Asociación de Bancos de México (ABM), anunciaron un acuerdo con el cual comenzarán a emitir facturas instantáneas a aquellas personas que realicen pagos con tarjeta de crédito o débito. De esta manera, la hacienda mexicana tendrá un control absoluto de todos los movimientos de sus cuidadanos.

Mexico quiere controlar toda la información respecto a los pagos realizados con tarjeta de débito y crédito con una intención muy clara. El gobierno quiere saber exactamente cuánto gana y gasta el ciudadano mexicano para automáticamente calcular el impuesto sobre la renta, sin que una declaración se deba realizar por parte del individuo.

Esto parece un sistema eficiente y también una comodidad más para el ciudadano, pero concierne que un estado tenga un control absoluto y poder sobre la privacidad financiera de sus compatriotas.

La Administración Central de Planeación y Programación de Auditoría Fiscal Federal del SAT comentó sus planes:

“Se emite el presente requerimiento de información para fines fiscales, sobre los pagos realizados por sus cuentahabientes a las diversas tarjetas de crédito con las que cuenten, con el objeto de planear y programar actos de fiscalización

Una cosa es crear una ley y otra es aplicarla. Para la administración lo tiene todo bien atado, como explica en una nota de prensa:

“Próximamente el proceso de pago y el de facturación estarán integrados en las terminales de punto de venta, las tarjetas contarán con la información fiscal del contribuyente y se generará la factura”

Pagar impuestos en México no es popular

La razón para que Mexico realice un movimiento tan agresivo es que actualmente 56,3% de la población no paga impuestos o se encuentra en una situación de informalidad laboral. Por ello, el gobierno está desesperado por aplicar sus impuestos.

Desde el 2008, el nivel de pobreza tán sólo ha mejorado en un 2%, actualmente el 42% de la población está atrapada en la pobreza. Hay una cultura extendida y muy arraigada de que el estado no aplica los impuestos en mejoras en el país. Los niveles altísimos de corrupción

crónica no ayudan en absoluto a convencer al ciudadano medio a pagar sus impuestos de manera correcta.

Rechazo por parte civil y de la industria

Este proyecto políticamente conflictivo tiene opiniones diversas. Era de esperar que varios usuarios han mostrado su desacuerdo con la medida.

Lo que es sorprendente es que incluso un banco, el Banco Azteca, ha mostrado su rechazo intentando impugnar la nueva regla. El desafío no llegó a durar mucho ya que el SAT, Servicio de Administración Tributaria, le obligo a facilitar todos los datos de su actividad relacionada con las tarjetas.

Esto es ¿bueno o malo para Bitcoin?

La medida parece que está aquí para quedarse y ya no hay vuelta atrás. Parece haber una corriente que avanza lentamente hacia un mayor control del gobierno de las finanzas privadas de sus ciudadanos. Si este tipo de movimientos comienzan a ser más comunes, Bitcoin y las criptomonedas pueden empezar a ser una alternativa clara para evitar este tipo de controles abusivos.

Con las criptomonedas se puede ser su propio banco, evitando los bancos tradicionales y por ello los controles. Si los ciudadanos se sienten forzados buscarán alternativas, como ha pasado en Argentina.