Ha pasado un año desde que el presidente argentino, Javier Milei, apoyó un proyecto que llevó a cientos de miles de personas en todo el mundo a invertir en Libra, una memecoin que resultó ser un rug pull.
Alfonso Gamboa Silvestre, un joven de 25 años de Chile, fue uno de los muchos traders que sufrieron grandes pérdidas. El lanzamiento y la rápida caída del token le costaron 10,000 dólares. Desde ese momento, abandonó la industria cripto para siempre.
Un respaldo presidencial que desató una ola de compras
El Día de San Valentín del año pasado, Gamboa Silvestre estaba haciendo trading en su computadora. El día parecía normal hasta que recibió una notificación en su teléfono de uno de los varios grupos cripto que tenía en Telegram.
Abrió el mensaje, que decía algo como “El presidente de Argentina acaba de lanzar un token cripto”. Gamboa Silvestre corrió a X (antes Twitter) para ver si era cierto.
Al principio, pensó que la cuenta de Milei había sido hackeada. Pero tras leer con atención el tweet verificado del presidente y el sitio web del “Proyecto Viva La Libertad” que incluía, Gamboa Silvestre descartó esa posibilidad.
Así que compró el token. En total, invirtió 5,000 dólares.
“Recuerdo que hice dos compras: una más pequeña, y luego ya cuando ya me aseguré totalmente que era el tweet [de Milei], hice la más grande”, Gamboa Silvestre le contó a BeInCrypto
Después de eso, Gamboa Silvestre salió de casa para cenar con su familia, pero no podía dejar de mirar su teléfono. El precio de Libra seguía cayendo y no sabía qué hacer.
Elegir lo que parecía mejor del menú y evitar la mirada preocupada de su familia ya era difícil, así que se encerró en el baño del restaurante.
“Al principio pensé que la moneda iba a tener una bajada y después iba a remontar hasta el infinito,” dijo Gamboa Silvestre. Pero no pasó. Vi que bajaba y bajaba, y mi 14 de febrero terminó siendo una pesadilla”, dijo.
A medida que los inversores empezaron a retirar su dinero en masa, Gamboa Silvestre hizo lo mismo. Al final, duplicó su inversión original en pérdidas. Este evento también marcó su salida definitiva del ecosistema cripto.
De trader activo a salida total
Gamboa Silvestre empezó en el mundo cripto en 2016, principalmente por curiosidad. Sin embargo, comenzó a tomárselo en serio en 2022 y se volvió un trader activo. El sector de las memecoins le había ido bien al principio.
El entusiasta fue uno de los primeros inversores en TRUMP y MELANIA, los dos tokens lanzados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, menos de 48 horas antes de que Trump asumiera la presidencia.
Le fue bien y creía que la historia sería similar con Libra.
“Pensé en como Javier Milei últimamente había estado teniendo reuniones con Donald Trump, había estado con Elon Musk, había estado en distintas conversaciones con ellos, dije bueno esto va por el mismo camino, van a hacer las cosas bien y voy a poder ganar dinero con eso”, contó.
Pero las cosas no salieron así. Además del dinero que perdió, Gamboa Silvestre renunció a algo que era aún más importante para él: su pasión por las criptomonedas.
“Después de lo que pasó con Libra, me alejé totalmente y dejé de lado ese mundo. Dejé de hacer algo que me gustaba muchísimo y que me había generado bastante rentabilidad durante el periodo en el que lo llevaba. Era algo que yo a un futuro veía solamente vivir de eso. Perdí toda mi confianza”, contó.
Hoy, los únicos lazos que le quedan a Gamboa Silvestre con la industria son su participación en una demanda colectiva contra Milei.
Los datos contradicen las afirmaciones de Milei
Gamboa Silvestre es uno de los 212 inversores que buscan reparación por sus pérdidas en una demanda pendiente en Argentina. Aunque Milei ha minimizado en varias ocasiones el impacto que tuvo LIBRA en los inversores, los hechos muestran otra cosa.
Según datos de Ripio, solo un exchange centralizado que opera en el país, 1,329 ciudadanos perdieron dinero. Estas cifras contradicen directamente las declaraciones previas de Milei, que aseguraba que solo un pequeño grupo de inversores argentinos se había visto afectado.
No solo los argentinos perdieron dinero. El impacto fue internacional, afectando a inversores desde Bosnia hasta Líbano y Australia.
En Estados Unidos, una demanda colectiva separada avanza contra Hayden Davis, el inversor estadounidense y CEO de Kelsier Ventures, quien ha sido acusado de ser el cerebro detrás del proyecto.
La confianza se erosiona mientras continúa la investigación
A pesar de que ya pasó un año desde el lanzamiento de Libra, Milei aún no ha dado una explicación clara sobre su nivel de participación en el proyecto del token.
Según Agustín Rombolá, uno de los abogados que representa a los demandantes en la demanda colectiva, las respuestas de Milei han cambiado mucho durante el último año.
“Primero nos dijo que era un casino, que en el casino no se llora. Luego nos dijo que tenía derecho a vender sus opiniones. Y luego nos dijo que no era presidente en el momento del tuit. [Después de eso], nos dijo que lo habían estafado”, Rombolá le contó a BeInCrypto en una entrevista en inglés.
De acuerdo con el diputado Maximiliano Ferraro, uno de los críticos más destacados en el escándalo de Libra, Milei todavía no ha respondido a una cuestión clave sobre su papel en el caso.
“Siguen muchos interrogantes sin responder. Quien y como le acercaron al presidente ese contrato alfanumérico de 40 caracteres que no tuvo estado publico?” contó Ferraro.
Mientras sigue la investigación sobre lo ocurrido, todavía se está calculando el daño financiero, así como la pérdida de confianza.
Para Gamboa Silvestre y miles de personas más, Libra no solo fue una inversión fallida, sino un punto de inflexión que cambió por completo su relación con el mundo cripto.