El rol de Bitcoin como reserva de valor siempre ha sido cuestionado debido a su alta volatilidad. El oro físico, en cambio, se ha consolidado como el principal activo para proteger el patrimonio. Es sinónimo de previsibilidad y estabilidad en épocas de crisis.
Sin embargo, este contraste está comenzando a perder fuerza. Datos recientes muestran un cambio importante. Por primera vez en años, la volatilidad mensual del oro superó a la de Bitcoin. Esta información aparece en análisis de JPMorgan. Este hecho desafía la narrativa que separa a los dos activos solo por el riesgo.
Bitcoin madura mientras el oro muestra euforia
Según Rony Szuster, Head of Research en Mercado Bitcoin (MB), el reciente movimiento del oro fue atípico para un activo considerado refugio seguro.
Sponsored“El oro subió desde la región de 4,000 dólares hasta cerca de 5,600 dólares, acumulando un aumento de aproximadamente 40%, y luego cayó a 4,400 dólares en solo tres días. Estas son fluctuaciones llamativas en un activo históricamente asociado con la estabilidad”, afirma.
Este cambio ocurre al mismo tiempo que Bitcoin muestra más madurez. A pesar de las recientes correcciones, la volatilidad de la criptomoneda ha ido disminuyendo con el paso de los ciclos. El oro, por otro lado, ha registrado movimientos por encima de su promedio histórico.
“En el caso de Bitcoin, el reciente movimiento parece más una corrección puntual que un aumento estructural del riesgo. Es como si uno estuviera madurando lentamente, mientras el otro comienza a mostrar señales de euforia tardía”, dice Szuster.
La volatilidad es un indicador que mide cuánto varía el precio de un activo en cierto periodo. Cuanto mayor es la fluctuación, mayor es la volatilidad.
Inversores brasileños mantienen una postura a largo plazo
El comportamiento de los inversores refleja este cambio. Durante el periodo de caída más intenso, los datos de MB muestran un escenario claro. La cantidad de compradores de Bitcoin en Brasil fue 5,6x mayor que la de vendedores. Este movimiento muestra una postura enfocada en el largo plazo, incluso en una corrección fuerte.
En este contexto, la comparación entre el oro y Bitcoin es menos binaria. El oro sigue siendo un activo relevante en estrategias de protección. Pero su comportamiento reciente indica que no es inmune a las fluctuaciones. Tampoco se escapa de las incertidumbres relacionadas con la oferta.
Al mismo tiempo, la reducción gradual de la volatilidad de Bitcoin a lo largo de los ciclos refuerza un análisis más fundamental del activo.
“La diferencia entre los dos ya no es solo el nivel de riesgo, sino ahora también cuál de ellos ofrece hoy el mejor equilibrio entre precio, fundamentos y potencial a largo plazo”, concluye el ejecutivo.