Este año ha sido la puerta de entrada a la innovación en muchos países. Con la llegada de la emergencia sanitaria por el COVID-19, muchos sectores se han visto en la obligación de innovar o enfrentarse a la bancarrota. Ahora, según el Global Innovation Index (GII) del 2020, publicado recientemente, los países más innovadores del mundo fueron Suiza, Suecia y Estados Unidos.

Ningún país de Latinoamérica consiguió llegar a los primeros 50, pero eso no significa que no exista innovación en el continente. Chile logró quedar de número 54, seguido por México (55) y Costa Rica (56). Son estos tres países los que están encabezando los avances tecnológicos de la región, especialmente en el sector financiero.

Entre la lista también se encuentran Brasil (62) y Colombia (68), los cuales, pese a no estar en la cabeza del listado, también han sido tomados en cuenta por su marcado interés en las nuevas tecnologías. Por otra parte, la pandemia se ha visto como un factor que ha disminuido el financiamiento para la innovación, pues no todos los gobiernos dan prioridad al ámbito tecnológico.

Fuera de ello, Costa Rica destacó por tener varios programas públicos para estimular la innovación en áreas como la energía limpia, la bioeconomía y la ciberseguridad. Chile, a su vez, ha mantenido un apoyo estable por parte del gobierno hacia la tecnología, mientras que México ha resaltado por la sofisticación de su mercado, su presencia recurrente en las áreas digitales y su infraestructura.

A todo esto se suma, por supuesto, la presencia de regulaciones Fintech en desarrollo y de numerosos proyectos relacionados a blockchain y las criptomonedas. Entre ellos se cuentan la iniciativa energética de Acciona en Chile, las recetas médicas

con blockchain en México y la iniciativa #HackCovid19 de Costa Rica.

Latinoamérica: pasos lentos hacia innovación financiera

Ya es mundialmente conocido el interés de algunos países latinoamericanos por sumarse a las nuevas tecnologías. A Colombia, por ejemplo, se le ha dado ya reconocimiento por la sofisticación de sus empresas y el interés gubernamental en implementar tecnologías como blockchain y criptoactivos en el país, hacer de su uso algo sencillo y frecuente para los ciudadanos, y apoyar proyectos académicos para todo el que esté interesado.

De igual modo, se conoció hace poco que Chile está renovando su acuerdo comercial con Corea del Sur, con la intención de optimizar su economía a través de productos digitales como la blockchain. Esto puede dar una gran oportunidad tecnológica al país latino, pues es bien sabido que Corea del Sur es fiel partidario de las divisas digitales y la tecnología blockchain.

Por su parte, México se dispone a renovar su conocida ley Fintech para lograr un mejor cumplimiento, en especial por parte de las cripto-empresas que hacen vida en el país. Entre ellas se cuentan Bitso, Tauros y Koibanx.

Podemos decir que la pandemia ha afectado fuertemente a diversos sectores financieros a nivel global. Pese a ello, la extensión de la innovación financiera no se detiene, y Latinoamérica expresa, aun entre pasos lentos, que no se detendrá en su desarrollo.