El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó el miércoles (25) la Ley N.º 15.358, que autoriza al gobierno federal a utilizar criptomonedas incautadas en investigaciones criminales para financiar acciones de seguridad pública.
La medida forma parte de un paquete más amplio para combatir el crimen organizado en Brasil.
Brasil y criptomonedas: ¿Qué cambia con la nueva ley?
Los criptoactivos, que son monedas digitales descentralizadas como Bitcoin, podrán ser utilizados de manera provisional siempre que haya autorización judicial. Los fondos pueden ser destinados a la compra de equipamiento policial, capacitación de agentes y operaciones de inteligencia.
La legislación también amplía los poderes del Poder Judicial. Los jueces ahora tendrán la autoridad para bloquear, congelar o incautar criptoactivos durante las investigaciones.
Esto incluye la posibilidad de suspender el acceso a monederos digitales, que son cuentas virtuales donde se guardan los tokens, y a las plataformas de trading de criptomonedas. Después de la condena, las personas pierden permanentemente el acceso al sistema financiero formal y al ecosistema cripto.
La nueva ley también endurece las penas para los delitos que utilizan tecnologías de privacidad. El uso de aplicaciones de mensajería cifrada—es decir, con contenido codificado e inaccesible para terceros—o de herramientas que ocultan actividades ilícitas ahora se considera un agravante a la hora de determinar la sanción.
Al mismo tiempo, prevé la creación de una base de datos nacional enfocada en combatir el crimen organizado. El sistema reunirá información financiera y operativa sobre grupos criminales para facilitar las investigaciones.
La Ley también establece mecanismos de cooperación internacional para rastrear recursos y compartir información con otros países. El gobierno considera que las nuevas herramientas amplían la capacidad del Estado para identificar, bloquear y redirigir recursos provenientes de actividades ilícitas.